08 de febrero de 2013
08.02.2013
Elda

Burro "detenido" por conducción temeraria

La Policía Local intercepta a un asno que deambulaba por la ciudad de madrugada poniendo en riesgo a los conductores

08.02.2013 | 01:00
El burro tras ser "arrestado y esposado" al coche patrulla para trasladarlo al retén de la Policía Local.

Un burro fue interceptado por la Policía Local cuando deambulaba solo, sin rumbo fijo, de madrugada y de forma temeraria por las calles de Elda. El borrico se escapó de su casa y salió de fiesta, al parecer en busca de novia, pero se desorientó en la ciudad hasta perder los nervios y desbocarse poniendo en peligro a los conductores que se cruzaban con él.

Cuando en el retén de la Policía Local se recibió, a las dos de la mañana del sábado, la llamada telefónica de un conductor advirtiendo de lo que había visto los agentes no pudieron reprimir las risas de incredulidad. En un primer momento pensaron que se trataba de una broma pero la pareja que les llamó afirmó, y reafirmó, que habían estado a punto de chocar contra un burro en la calle México, en el barrio de San Francisco.
Los agentes, tras comprobar que no conducían bajo los efectos de bebidas alcohólicas ni drogas alucinógenas, decidieron realizar una batida por la zona y justo en ese momento fueron nuevamente requeridos por la misma razón. En esta ocasión eran varios los conductores que aseguraban haber visto a "un burro conduciendo de forma temeraria" por la avenida de Ronda. Alguno de ellos incluso pidió a los policías que lo "detuvieran pronto" porque en caso contrario iba a "liarla parda".

Lo cierto es que una dotación dio finalmente con el jumento en las inmediaciones de la plaza del Ejército Español. Y no debía de ser tan malvado el animal porque fueron tres jóvenes intrépidas las que consiguieron retenerlo acariciándole el lomo y susurrándole cosas bonitas en sus largas orejas. Tampoco prestó el burro ningún tipo de resistencia a la hora de ser "arrestado" ni cuando los agentes lo "esposaron" al coche patrulla para poder trasladarlo al retén, desde donde se realizaron las gestiones para localizar a sus dueños. El animal se mostró colaborador en todo momento y no sufrió daño alguno dándose, además, un buen festín con la rica hierba que crece junto a la sede policial de La Tafalera. Y al final apareció la dueña, muy apurada y agradecida, y se lo llevó de regreso a su casa de La Jaud.

Misión cumplida por tanto para los agentes de la Policía Local, que hace justo un año también tuvieron que atrapar a una cabra loca en la calle Pedrito Rico. Y es que el trabajo policial da para mucho.

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