22 de septiembre de 2019
22.09.2019

Enrique Dans, profesor de Innovación en IE Business School

«La emergencia climática es el mayor desafío que vivimos como especie»

22.09.2019 | 04:15
Enrique Dans participará este miércoles en el Club INFORMACIÓN.

Enrique Dans, profesor de Innovación en IE Business School desde 1990, está considerado como el tecnológo español más influyente a nivel mundial. El próximo miércoles, 25 de septiembre, participa en el Club INFORMACIÓN en el evento InnovAlicante, donde ofrecerá la conferencia «Futuro Digital: Un análisis de escenarios».

- ¿Qué papel juegan las personas en este presente y futuro digital?

Las personas juegan un papel absolutamente central. La tecnología simplemente está ahí, y además, suele estar a la altura de lo que necesitamos porque se desarrolla a gran velocidad y habitualmente, además, incrementando sus prestaciones, bajando sus precios y haciendo su uso más sencillo.

La gestión de la innovación tiene mucho más que ver con gestionar personas y ser capaz de contravenir su natural oposición al cambio, que con la gestión de la tecnología como tal. Las empresas innovadoras lo son porque las personas que las integran tienen la voluntad de innovar.

- En su ponencia hará un análisis de escenarios ante este futuro digital. ¿Cuáles son?

La tecnología siempre ha definido escenarios. El hombre es la única especie capaz de definir el escenario que le rodea gracias a la tecnología, razón por la cual definimos períodos históricos como la edad de piedra, de bronce o de hierro, en función de la tecnología que los caracterizó.

Pero la civilización humana, en este período histórico, se encuentra con la mayor amenaza que ha vivido en toda su historia, con la amenaza de que su continuidad no sea viable. La emergencia climática es, actualmente, el mayor desafío que vivimos como especie, y no es un desafío a largo ni a medio plazo, sino a corto. Ese reto define el escenario en que vivimos, y aunque muchos se empeñen en negarlo irresponsablemente a pesar del acuerdo del 99% de la comunidad científica mundial, va a caracterizar y fundamentar todas las decisiones que tomemos.

Como tal, la emergencia climática es un reto tecnológico, y el escenario inmediato va a estar caracterizado por los esfuerzos que las compañías hagan para adoptar tecnologías que les permitan afrontarlo. Las que no lo hagan simplemente desaparecerán, bien por restricciones legales o porque sus mercados les den la espalda.

- ¿Qué pueden hacer las administraciones para afrontar esta emergencia climática?

Las administraciones tienen que ser mucho más enérgicas a la hora de plantear restricciones: pretender que los vehículos de combustión puedan venderse y utilizarse hasta el año 2040 es una soberana estupidez porque en el 2040 no quedará nada que proteger. Esas restricciones tienen que producirse mucho antes, tan pronto como el 2025 -así las plantean ya países avanzados como Holanda, Finlandia y muchos otros - si queremos de verdad alterar el ritmo del calentamiento global, que en último término es lo que produce el incremento en la frecuencia de los desastres naturales.

La generación de energías limpias, la descarbonización intensiva de procesos industriales o los cambios en el packaging son medidas que tienen que producirse, como muy tarde, en la próxima década, no más allá, y las administraciones tienen que en tenderlo así y tomar medidas aunque parezcan impopulares, supongan problemas o rechazo a corto plazo.

- ¿Están las personas preparadas para afrontar estos retos?

Hace falta mucha cultura y concienciación. Todavía son desgraciadamente muchas las personas que piensan que la emergencia climática es algo que se puede «discutir», que sostienen tesis absurdas como que «es un proceso natural imparable», que se dan al catastrofismo y afirman que «no se puede hacer nada», o que anteponen su confort y su bolsillo a cambios que deciden nada menos que si la humanidad sobrevive o no.

Cuando un político propone medidas impopulares para hacer frente a la amenaza climática, hay que verlas no como castigos ni como caprichos sino como un intento de aprovechar las pocas oportunidades que nos quedan para sobrevivir como especie. Si no cambiamos, las próximas décadas serán una auténtica pesadilla.

- ¿Y las empresas?

Da lo mismo que seas una cementera, una empresa de automoción o una empresa turística: si no te planteas utilizar la tecnología para reducir las emisiones que produce tu actividad y hacerla más sostenible te encontrarás con cada vez más restricciones legales.

- ¿Cuál es el «secreto» para crear zonas líderes tecnológicamente?

La combinación mágica es, claramente, la disponibilidad de personas con la preparación adecuada - que suele combinar buenas universidades, centros de investigación y una buena capacidad de atracción de talento por los atractivos del entorno, un mercado de capitales activo y dispuesto.

¿Necesitamos muchas compañías tecnológicas para atraer a otras compañías tecnológicas y generar un ciclo virtuoso? No, porque todas las compañías, cada vez más, van a ser compañías tecnológicas, que se apalanquen en la tecnología para generar ventajas competitivas, y por tanto, pueden contribuir a ese ciclo virtuoso.

Lo que hay que conseguir es que se combine una visión adecuada, unas facilidades al establecimiento y un entorno que sea atractivo a la hora de atraer talento. En muchas ocasiones es más una cuestión de dejar hacer, de hacer las cosas fáciles, que de dedicarse a subvencionar a diestro y siniestro y provocar que aparezcan parásitos.

- ¿Qué sectores son propicios para convertirse en un punto de referencia tech en Alicante?

Prácticamente todos los sectores tienen por delante un reto de adopción tecnológica, y como tales, pueden convertirse en referencia. ¿Quién iba a pensar que la agricultura iba a convertirse en un polo de referencia tecnológica en un sitio como Almería, que ahora abastece a media Europa? Podemos hablar de empresas industriales, de manufactura, de agricultura o de turismo: todos los sectores tienen un desafío tecnológico ante el que pueden tomar una actitud reactiva o ser proactiva. Despreciar la innovación o la actitud innovadora es una receta segura para el fracaso.

- ¿Cuáles cree que van a ser las tecnologías con un mayor impacto en el futuro más cercano?

El machine learning es uno de los mayores cambios tecnológicos y diferenciará a los trabajadores, a los directivos y a las compañías del futuro. El machine learning no sustituirá a los trabajadores y directivos del futuro, pero los trabajadores y directivos que entiendan el machine learning y sus posibilidades sustituirán a los que no lo entiendan. Por supuesto, existen también otras tecnologías que tendrán un papel muy importante, pero el machine learning tendrá un efecto profundamente global, que afectará absolutamente a todas las industrias.

- ¿Qué papel juega o va a jugar la ética en la evolución tecnológica?

La ética es fundamental en la sostenibilidad y muchas compañías, no solo las tecnológicas, han demostrado ser especialmente malas a la hora de autorregularse en ese sentido. La última gran crisis económica tuvo un origen fundamentalmente atribuible a la falta de ética, y la próxima es muy posible que también sea así.

- ¿Qué importancia tiene la protección de datos?

Es fundamental. La privacidad es poder y cuando nos la arrebatan nos desarman como individuos y como sociedad. Pensar que nuestra privacidad no es importante «porque no le interesa a nadie», «porque no somos interesantes» o porque «como no tengo nada que ocultar, no tengo nada que temer» es una actitud absurda, temeraria y que sacrifica nuestro futuro.

La entrega de nuestra privacidad a una compañía tan irresponsable como Facebook ha provocado la mayor crisis reciente de la democracia, y que irresponsables populistas como Donald Trump o Jair Bolsonaro accedan al poder en sus países.

- ¿Qué papel juega la educación en los más pequeños a la hora de utilizar la tecnología?

La educación es el elemento más importante y con mayor capacidad multiplicadora que existe. Pero la educación se sigue haciendo prácticamente igual que como se hacía en tiempos de nuestros bisabuelos o tatarabuelos.

Seguir enfocándonos en la memorización, cuando toda la información está disponible en un par de clics, y no poner énfasis en el desarrollo del pensamiento crítico que nos enseña a verificar fuentes, a contrastar y a seleccionar la información adecuada es algo que está generando una sociedad de idiotas, que devoran noticias falsas que creen verdaderas.

Los colegios tendrían que prohibir los libros de texto - la verdad no está en una sola fuente, sino en muchas - y poner cargadores de móvil en los pupitres para que los alumnos aprendiesen a utilizar esos recursos, en lugar de pretender absurdamente que «ya nacieron sabiendo utilizarlos».

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