El euríbor, el índice al que se encuentran referenciadas la mayoría de las hipotecas españolas, ha cerrado el mes de agosto en el -0,356%, un nuevo mínimo histórico, con lo que encadena seis meses a la baja y más de tres años en negativo.

En tasa diaria, el euríbor se ha situado este viernes, último día del mes, en el -0,383%, de forma que arroja esta media del -0,356% y se sitúa muy por debajo del registro de julio, que fue del -0,283%.

Con estos valores, las hipotecas de 120.000 euros a 20 años con un diferencial de euríbor +1% a las que les toque revisión experimentarán un abaratamiento de unos 117,6 euros en su cuota anual respecto al mismo mes del año pasado o, lo que es lo mismo, de 9,8 euros al mes.

El índice se adentró en febrero de 2016 en terreno negativo por primera vez en la historia ante la política ultraexpansiva del Banco Central Europeo (BCE) para apuntalar la recuperación en la zona euro.

En marzo de 2018 parecía haber tocado fondo, al situarse en el -0,191%, iniciando entonces una tendencia ascendente que llevaba a los analistas a pensar en una vuelta del euríbor a niveles muy próximos al 0% este mismo 2019.

El Banco Central Europeo puso fin en diciembre a su programa de compra de activos y el mercado percibió que las políticas expansivas estaban cerca de concluir, descontando una próxima subida de tipos que condujese a la normalización monetaria, lo que propició que el euríbor continuase subiendo.

El indicador se elevó así hasta anotarse una media mensual del -0,108% en febrero, pero desde entonces encadenó una sucesión de ligeros retrocesos hasta que el instituto emisor presidido por Mario Draghi anunció que los tipos se mantendrían hasta al menos junio de 2020 y dejó la puerta abierta a una nueva bajada, lo que propició una caída más pronunciada del indicador en el mes de julio, hasta el -0,283%.

Asimismo, los miembros del Consejo de Gobierno del BCE pusieron sobre la mesa en dicha cita la necesidad de hacer frente a la desaceleración económica de la zona euro con un paquete exhaustivo de medidas, en vez de llevar a cabo una secuencia de acciones aisladas, y llegaron a debatir sobre la oportunidad de cambiar el objetivo de inflación de la institución.

Estos mensajes provocaron que el euríbor haya profundizado su caída a lo largo del mes de agosto, tocando un mínimo diario de -0,399% el día 21. En media mensual, el desplome entre el máximo de febrero y agosto ha sido del 230%.