28 de agosto de 2019
28.08.2019

La industria deja aparcada su patronal autonómica

Los socios de Confeindustria deciden cesar «temporalmente» su actividad al considerar que sus sectores ya están suficientemente representados en la CEV, que sale reforzada con la decisión

27.08.2019 | 21:49
Los miembros de Confeindustria CV, durante uno de los encuentros que se celebraron en las instalaciones de Fempa, en Alicante.

La industria de la Comunidad Valenciana dejará de tener su propia voz al margen de la patronal autonómica CEV. Los socios de Confeindustria, que agrupa a las principales asociaciones del metal, el calzado, el juguete, el textil y el mueble de la zona, han acordado cesar «temporalmente» o, lo que es lo mismo, dejar en «stand by» la actividad de esta confederación al considerar que sus intereses ya están suficientemente representados en la organización que preside Salvador Navarro, y que no hay necesidad de duplicar esfuerzos ni tampoco las cuotas a pagar. No en vano, el presidente de Confeindustria, el valenciano Vicente Lafuente, es también el máximo responsable de la comisión de industria que tiene la CEV.

La decisión supone un nuevo refuerzo para el papel de esta última como representante hegemónico y prácticamente único del empresariado de la Comunidad, después de que en los últimos meses la patronal autonómica también haya logrado incorporar a su seno a la alicantina Uepal, que constituyeron los sectores más críticos de la antigua Coepa. Al respecto, cabe recordar que la creación de Confeindustria, en marzo de 2017, no sentó nada bien a Navarro ya que el proyecto se presentó en el mismo momento en que el dirigente trataba de reunir los apoyos necesarios para situar a la CEV como la nueva patronal autonómica, en sustitución de la desaparecida Cierval, por lo que ambas organizaciones competían por los mismos socios.

Además, también se vio como un intento de Lafuente y los sectores industriales de constituir un contrapoder a la propia CEV o de ganar peso dentro de la estructura de esta última. Sin embargo, sus promotores se esforzaron por negar estos extremos e insistieron en que su única intención era contar con una voz especializada que pudiera representar al sector fabril, lo que permitió limar asperezas. Navarro optó por no inmiscuirse en el funcionamiento de Confeindustria y optó por la estrategia de potenciar el papel de sus socios dentro de la CEV como mecanismo para desactivar cualquier atisbo de oposición.

Así, el propio Lafuente es vicepresidente de la patronal autonómica, además de presidir la citada comisión especializada, y, junto a varios representantes más de los sectores integrados en Confeindustria, ocupa los sillones que corresponden a la CEV en el Observatorio de la Industria de la Generalitat Valenciana.

El resultado es que, al final, la mayoría de las organizaciones ya no veían sentido a mantener una doble estructura y a pagar dos cuotas. Así, por ejemplo, Ascer, la potente patronal azulejera de Castellón -que fue una de las fundadoras, junto a Avecal (calzado), Femeval (metal de Valencia), Ateval (textil) y Fevama (mueble)-, ya había abandonado la confederación. Igualmente, tampoco había tenido demasiado éxito a la hora de sumar nuevos miembros. De hecho, aparte de la Federación del Metal de Alicante (Fempa), que se incorporó inmediatamente después de la puesta en marcha del proyecto, y de la Asociación del Juguete, no se conocen nuevas adhesiones tras su fundación. Según las fuentes consultadas, se estuvo negociando con la patronal del plástico pero las conversaciones no llegaron a fructificar.

De momento, eso sí, los sectores han optado por no disolver totalmente la confederación con el objetivo de poder recuperarla en un futuro, si consideran que la CEV deja de representarles adecuadamente.

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