04 de agosto de 2019
04.08.2019

Trump pone en alerta al campo

El sector agrario de la Comunidad denuncia que la guerra comercial EE UU-China amenaza a los cítricos, el aceite o el vino, que se han incluido en una lista de productos para imponer gravámenes

04.08.2019 | 04:15

El mandatario estadounidense amaga con extender a la UE la batalla arancelaria

Si hace apenas unas semanas los agricultores de la provincia y de la Comunidad manifestaban su preocupación por el impacto que podría tener para el sector el acuerdo firmado entre la Unión Europea y los países sudamericanos del Mercosur, especialmente para los cítricos, ahora dirigen temerosos sus miradas hacia la primera potencia del mundo: Estados Unidos.
 
La Unión de Llauradors denunció el viernes que la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China podría tener «consecuencias graves» para las exportaciones agrarias de la Comunidad, ya que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría amagando con extender a la Unión Europea la batalla comercial que mantiene con el gigante asiático. Y en esa «diana» se encontrarían algunos de los principales productos agrarios alicantinos y autonómicos, como los cítricos, el aceite o el vino, sectores que, además, tienen al mercado estadounidense como uno de sus destinos prioritarios fuera del territorio de la  Europa comunitaria. 
 
Ante este escenario, el campo autonómico se ha puesto en alerta. La organización agraria considera que, si se aprueban, finalmente, los listados de productos europeos a los que se impondrían aranceles y que están confeccionando las autoridades estadounidenses, «las exportaciones agrarias de la comunidad podrían verse seriamente afectadas». La Unió ha tenido acceso a los distintos procesos de información pública que realizan las autoridades norteamericanas para imponer aranceles de hasta el 100% a un gran número de productos. 
 
Mediación de la OMC
 
Para la Unió, Trump «pretende reaccionar a las ayudas públicas que la UE otorga a la aeronáutica Airbus con la imposición de aranceles por un valor de 11.000 millones de euros». En los tres listados que se manejan, se incluyen un total de 413 productos que tendrían gravámenes, entre los cuales 147, el 36%, corresponden al sector agroalimentario. Y, entre ellos, se encuentran los cítricos, el aceite o el vino. Aunque,  en un listado complementario también se añadían los productos derivados de porcino. No obstante,  de este aún no se ha realizado el proceso de audiencia pública, que se encuentra en periodo de alegaciones, aunque esta fase concluye mañana, lunes. Tras agotarse todos los plazos del proceso, el catálogo definitivo se presentará a la Organización Mundial del Comercio (OMC), que deberá «mediar en el conflicto y emitir una opinión al respecto», según la Unió de Llauradors.
 
Pero hasta que llegue ese momento, la espera se hace amarga porque el campo de la Comunidad a lo largo de este año se ha sentido amenazado en varias ocasiones: en su día las organizaciones agrarias denunciaron, y se manifestaron, por el impacto que estaba produciendo a sus exportaciones la entrada a la UE de productos de terceros países, especialmente cítricos. Los productores exigieron, entonces, la revisión de los actuales acuerdos con estos terceros países. Y reclamaron la activación de la cláusula de salvaguarda a los cítricos procedentes de Sudáfrica, Egipto y Turquía. 
 
Llueve sobre mojado
 
En su principal argumentario se encontraban los aranceles reducidos con los que pueden importar a Europa sus producciones en las fechas en las que arrancan las campañas españolas, produciendo que éstas se solapen, lo que conlleva una sobreproducción de producto y empujan los precios a la baja. En sus protestas, también reclamaron la puesta en marcha de un seguro de rentas y de una ley de la cadena alimentaria de carácter comunitario.
 
Después de este capítulo, llegó el acuerdo de Mercosur, que también criticó la organización agraria Asaja Alicante, presidida por Eladio Aniorte. Y, ahora, el de las amenazas como consecuencia de la guerra arancelaria de Trump. El secretario general de la Unió de Llauradors, Carles Peris, lamentó que «la creciente globalización y los intereses geopolíticos no hacen más que desestabilizar a nuestro sector y a nuestras producciones». Y tras citar también el «veto ruso, que aún sufrimos», añadió que, ahora, nos encontramos con la guerra entre Estados Unidos y la Unión Europea». 
 
Los agricultores contemplan con enorme inquietud esta nueva andanada proveniente Estados Unidos, la primera potencial mundial. La Unió asegura que el hecho de someter a un proceso de audiencia pública el listado para imponer tasas ya ha provocado preocupación entre cooperativas, comercios y empresas de la Comunidad Valenciana que exportan habitualmente a Estados Unidos, pues existe «la lógica incertidumbre» de conocer lo que puede pasar en el futuro.
 
Cuarto mercado para Alicante
 
Y es que el comercio exterior con el mercado americano arroja cifras importantes, aunque no en los valores y volúmenes que los destinos europeos, que son los más importantes para el sector. Aun así, en el caso de Alicante, el país de Trump representa el cuarto mercado, aunque, en realidad, es el primero fuera de la UE, ya que se sitúa por detrás de Francia, Alemania e Italia. Además, el pasado año, los exportadores provinciales vendieron productos, en general, por valor de 365,2 millones, que representaron un incremento del 5,7% con relación al año 2017. Las frutas, incluidos los cítricos, aumentaron sus ventas a aquel país un  72% con respecto a 2017. Igualmente las bebidas y líquidos alcohólicos registraron un incremento del 25%, según los datos de las Cámaras de Comercio. De igual forma, el global de las exportaciones de la Comunidad Valenciana a Estados Unidos crecieron un 10,25% en 2018 respecto al año anterior. En el caso de las frutas y cítricos, el avance fue del 8,4%; y en el de las bebidas y líquidos alcohólicos, la variación fue del 7,1%.
 
Unas cifras a tener muy en cuenta, en el caso de que, finalmente, se concreten las amenazas arancelarias del mandatario estadounidense a los cítricos, el aceite o el vino. Por ello, la Unió demandó a los responsables políticos del Gobierno central y de la UE a «actuar para defender nuestros intereses y actuar con transparencia e informar a los sectores afectados de esta decisión para poder reaccionar a tiempo». «No puede ser que nos enteremos a través de los medios de comunicación o por el twitter de Donald Trump», denunció el responsable de la Unió, Carles Peris.
 
Respuestas al Gobierno
 
Pero los ecos de las posibles consecuencias de las amenazas al campo de la Comunidad que pueden suponer los listados de productos para imponer aranceles que confeccionan las autoridades estadounidenses, también llegó el viernes hasta el propio Consell. La consellera de Agricultura, Mirella Mollà, expresó su malestar ante «la política de Donald Trump de pretender gravar las exportaciones de cítricos a Estados Unidos con un arancel de hasta el 100%». Y, al igual que Peris, urgió una respuesta por parte del Gobierno central y de la UE. 
 
Para la titular de Agricultura, esta situación, de confirmarse finalmente, imposibilitaría las exportaciones de los cítricos de la Comunidad -también de los otros productos que se incluyan en la lista-, y provocaría el cierre del mercado estadounidense para estos productos, al igual que pasó con el veto ruso». Según alertó la consellera, la coyuntura se sitúa en el conflicto comercial entre Estados Unidos  y la UE, donde «Trump quiere imponer medidas de retorsión y uno de los productos penalizados y afectados van a ser los cítricos». Mollà exige que el sector agrario autonómico «no sea una víctima de estos gravámenes abusivos» y que «deje de ser  el que siempre pague los platos rotos de las guerras derivadas de la geopolítica», subrayó la consellera.

El tuit del mandatario americano que tiene inquieto al vino

Tump también ha advertido a través de las redes a los caldos franceses y, por extesión, a los de la UE por la tasa tecnológica

Además de las amenazas para el sector agrario alicantino y autonómico que suponen los listados de productos que elaboran las autoridades estadounidenses para imponer aranceles, la actividad del vino vive doblemente preocupada, ya que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también ha advertido por Twitter de posibles tasas a los vinos franceses, y por extensión a los europeos y alicantinos, ya que la política arancelaria de los países de la UE es comunitaria. En un reciente tuit, el inquilino de la Casa Blanca decía: «¡Siempre he dicho que el vino americano es mejor que el francés!». Un aviso a navegantes. Las organizaciones agrarias de la Comunidad interpretan que este mensaje de Trump implica la posibilidad de imponer tasas a los vinos franceses, pero también a los españoles y alicantinos, como respuesta al impuesto a los servicios digitales  propuesto por Francia y otros países de la Unión Europea. 
 
«Al final, si se cumplen las amenazas a Francia pueden ser extensibles al resto de vinos europeos», incidían fuentes del Consejo Regulador Vinos de Alicante. Y la preocupación es importante, ya que Estados Unidos es el tercer mercado para la provincia, después de Alemania y China. «Es un cliente maduro y su crecimiento viene siendo constante, al margen de que nuestros caldos son muy bien apreciados allí», añadían las mismas fuentes. De hecho, en la campaña pasada las ventas de vinos a EE UU desde la provincia registraron un incremento del 27,66%, el mayor aumento entre los cinco primeros clientes.
 
 «Si sube el arancel, se reducirían las ventas en un mercado grande, serio, de calidad, que paga un precio correcto y que sabe lo que compra», apuntaba Gaspar Tomás, director de Bodegas Bocopa. Una empresa preterense que viene comercializando hace años en aquel país y que incide en que los consumidores norteamericanos «reconocen la calidad del producto y se fijan mucho en lo que reflejan las guías de vino especializadas americanas», añadía Gaspar Tomás. También Rafael Cañizares, enólogo manchego que impulsó en Pinoso el proyecto de Bodegas Volver, sin dejar sus viñedos de la Mancha (Cuenca), consideraba que esta situación hace  «ponerse en alerta» al sector. Esta firma es una de las bodegas alicantinas que lleva desde 2011 comercializando en EE UU, un mercado que supone el 25% de sus exportaciones. E, incluso, tiene una oficina abierta en Miami todo el año.
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