10 de julio de 2019
10.07.2019

La patronal aplaude el acuerdo del Mercosur mientras los citricultores lo ven una amenaza

La CEV reclama controles fitosanitarios a las importaciones sudamericanas para reducir el impacto en la naranja

09.07.2019 | 22:11

La patronal autonómica CEV y las organizaciones agrarias difieren con el acuerdo de libre comercio firmado entre la Unión Europea y los países del Mercosur. Mientras la CEV considera el tratado una oportunidad para las empresas de la Comunidad Valenciana, las organizaciones agrarias lo ven como una seria amenaza para el sector citrícola.

El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Salvador Navarro, expresó ayer su respaldo a la nueva alianza comercial firmada entre la UE y el Mercosur tras reunirse con el presidente del Consell, Ximo Puig. En el encuentro también participaron los secretarios generales de CC OO-PV, Arturo León, y de UGT-PV, Ismael Sáez. Forma parte de una ronda de contactos que realiza Puig con el tejido socioeconómico valenciano para recabar opiniones de cara al viaje que inicia hoy a Bruselas para abordar el acuerdo del Mercosur.

Las asociaciones del sector agrícola trasladaron el lunes al jefe del Consell su preocupación por los efectos en el campo del tratado de libre comercio y le advirtieron que puede significar un «golpe definitivo» a los productores de cítricos si no se limita el volumen de las importaciones de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

El presidente de la CEV subrayó ayer que «el acuerdo UE-Mercosur aportará ventajas para las empresas, a través de la reducción o eliminación de aranceles, la simplificación de los procedimientos de aduanas, la protección de los derechos de propiedad intelectual, la mejora de las barreras para los proveedores de servicios y la apertura de las contrataciones públicas.

Además, «dado que la Unión Europea es el primer socio en firmar un acuerdo comercial con Mercosur, su entrada en vigor supondrá un plus en las condiciones de acceso a dicho mercado, que harán más competitivos los bienes y servicios de la UE, en comparación con los de terceros países, como EE UU y Japón», abundó Salvador Navarro. En términos generales, para la CEV, «el acuerdo generará oportunidades de desarrollo para los países pertenecientes a ambos bloques, sin menoscabo de los intereses de los sectores económicos más sensibles de la UE, así como de sus más de 500 millones de consumidores».

No obstante, y en aras de garantizar la defensa de los intereses de los consumidores, así como de las ramas y sectores económicos más sensibles, entre los que destacan el cítrico, arroz y el cárnico, desde la CEV se subrayó la necesidad de vigilar el cumplimiento de los estándares europeos en lo referido a la seguridad sanitaria y fitosanitaria. De hecho, la CEV considera necesario «que todas las importaciones a la UE cumplan estrictamente los estándares establecidos; que la cooperación y el flujo de información continua y eficiente garanticen la barrera a plagas y enfermedades».

Un análisis de la Cámara de Comercio de València sostiene que el acuerdo se presenta como un revulsivo para los sectores del automóvil, química y maquinaria, al tiempo que admite que puede perjudicar a los cítricos. También resalta efectos positivos en la construcción al abrirse el mercado de licitaciones públicas.

Compromís insta al Consell a defender la agricultura


El portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, ha formalizado una pregunta dirigida al Gobierno en funciones para conocer si el futuro Ejecutivo «va a defender a la agricultura valenciana o si, por el contrario, va a seguir siendo una moneda de cambio en las negociaciones con Europa», según indicó Mulet. «La agricultura valenciana ha sufrido en los últimos años un serio revés como consecuencia de los tratados europeos que han perjudicado su rentabilidad en los mercados durante buena parte de la temporada, sus precios y salida de la producción con la insensibilidad de la Administración estatal, con competencias en esta materia», señaló Mulet en un comunicado. El parlamentario de Compromís denunció que este sector también se ha visto afectado por la llegada de problemas sanitarios «previsibles» como consecuencia del «descontrol existente en las fronteras por el movimiento de vegetales», puntualizó.

Alerta en la industria de transformación por la competencia que llega de Brasil


Los brasileños, sin la retirada de aranceles del tratado, ya copan el 90% del mercado del zumo en Europa
El tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur amenaza al sector citrícola valenciana y, especialmente, pone en peligro a la industria de transformación de zumo, que acapara el 20% de la producción total.

«Brasil es el líder mundial en zumo, y si tiene todavía más facilidades nos afectará a ese 15-20% del sector que sirve para destinar, por ejemplo, los cítricos de bajo calibre», subraya Carles Peris, secretario general de la Unió de Llauradors. El presidente de la Federación de Cooperativas Agroalimentarias de la Comunitat, Cirilo Arnandis, alerta que el tratado afecta al 100% de la industria de transformación por los costes de producción más baratos de Brasil, que en estos momentos, sin la retirada de aranceles que compete el tratado, ya copa el 90% del mercado del zumo de Europa.

El país sudamericano , explica Arnandis, amplió hace diez años su nicho de negocio y, además de zumo concentrado, empezó a exportar natural, la alternativa de la industria de transformación valenciana. El zumo fresco copa el 40% de la producción de zumo de Brasil, con lo que el sector agrario valenciano teme un duro castigo a esta actividad.

Cabe tener en cuenta que el zumo fresco complementa, reiteran la Unió y la Federación de Cooperativas Agroalimentarias, a la fruta fresca. Su existencia ha sido importante en la actual campaña por la merma registrada en las ventas de cítricos en los mercados europeos. El Ministerio de Agricultura aprobó el pasado mes de enero la retirada del mercado de 50.000 toneladas de cítricos, de los que 30.000 correspondían a naranjas y 20.000 a mandarinas. A fecha del 2 de junio, según datos de la Conselleria de Agricultura, las organizaciones de productores valencianas había solicitado convertir en zumo 2.698 toneladas de naranjas y 9.141 mandarinas, lo que supone un 9% y un 45% de los cupos autorizados (11.000 toneladas).

Pero, además del zumo, los colectivos agrarios advierten de que el tratado de Mercosur impactará en el conjunto del sector. Además de Brasil, también destacan las condiciones competitivas de Argentina, que envía sus importaciones en la segunda parte de la campaña.

Los productores valencianos han visto reducidas las exportaciones en la primera parte de la campaña por el incremento de los envíos de Sudáfrica y Egipto. La liberalización de los mercados de América del Sur es vista como un frente letal por los citricultores valencianos.

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