05 de enero de 2019
05.01.2019

Uno de cada cuatro contratos temporales en Alicante dura menos de una semana

El empleo de corta duración ha crecido un 6,6% en el último año en la provincia, más que el propio eventual, que lo hizo en un 1,2%

05.01.2019 | 00:51
Un camarero atendiendo una mesa en una cafetería

El Gobierno aprobó a finales de 2018 un decreto con medidas para frenar los trabajos que duran menos de cinco días

Una llamada o una oferta para estar empleado durante unos días, como máximo una semana. Este es un tipo de ocupación de corta duración que se está abriendo hueco, cada vez más, en el mercado laboral de la provincia. De hecho, ya representa el 23,93% de los 561.774 contratos temporales firmados hasta noviembre del pasado año en Alicante. Es decir, casi uno de cada cuatro. Y, además, ha registrado un incremento del 6,6% con relación al mismo periodo de 2017. Una importante progresión sobre la que advierten los sindicatos, ya que -a su juicio- este tipo de empleos «volátiles, con mucha rotación, y tan efímeros, casi como si fueran pompas de jabón, es la evidencia más clara de la precariedad que se ha arraigado en el mercado laboral alicantino», denunciaba Yaissel Sánchez, secretaria territorial de UGT en l'Alacantí-La Marina, sindicato que ha elaborado un informe sobre la evolución de la contratación de corta duración.

Para frenar el crecimiento de este modelo de empleo, el Gobierno aprobó a finales de 2018 un decreto que endurece la cotización para los contratos de menos de cinco días. El plan prevé medidas que equiparan la protección social de los trabajadores que suscriben este tipo de contrato con quienes han podido firmar uno de corta duración más amplia, aplicándose a los días trabajados y cotizados un «coeficiente de temporalidad», a efectos de acreditarlos para poder percibir prestaciones, como las de jubilación, incapacidad permanente o las de maternidad y paternidad, entre otras. Asimismo, el decreto contempla un aumento en la cotización por la celebración de este tipo de contratos del 36% actual al 40%.

Entre enero y noviembre, los empresarios de la provincia formalizaron 134.424 contrataciones de apenas unas jornadas. Una cifra que representa un aumento en más de 8.300 respecto al mismo periodo del pasado año. Un crecimiento del 6,6%, en variación relativa, muy superior al propio avance experimentado por el empleo de carácter temporal, que fue del 1,2% en el mismo periodo.

En aumento desde la crisis

Aunque las estadísticas suelen suponer una información fría, son indicadores de la evolución de distintas situaciones, en este caso del empleo de más corta duración. Un modelo de contrato que empezó a coger fuerza con la crisis y que no ha parado de crecer, incluso con la recuperación económica. Hoy representa el 23,93% de la contratación temporal. Sin embargo, en 2014 representaba el 19,73% del nuevo empleo temporal, y el pasado año, alcanzó el 22,77%.

Rotaciones

Muchos de estos contratos se realizan para cubrir sustituciones de personal de forma puntual, «pero, con frecuencia, los destinatarios también son mujeres y, sobre todo, jóvenes parados a los que llaman para trabajar en actividades de los sectores del comercio o de la hostelería para cubrir los picos de demanda en las campañas turísticas o de Navidad. Igual ocurre en el transporte», explicaba Yaissel Sánchez.

La dirigente sindical ponía el acento, asimismo, en otros casos como los de las rotaciones para un mismo puesto laboral. «Por eso es importante el papel que tiene la Inspección de Trabajo para detallar bien la evolución y para que haya un control exhaustivo de ese tipo de contratación que desaparece en apenas una semana», incidía Sánchez, quien, además, hacía un llamamiento a los empresarios «para que no abusen de las rotaciones para un mismo puesto».

Para la representante de este sindicato, «la precariedad que sufre nuestro mercado laboral no sólo va en contra de la estabilidad en el trabajo, sino que tampoco mejora la productividad de las empresas y, además, no acaba de contribuir al crecimiento económico, porque es difícil que con esa inestabilidad en el empleo, la mala calidad del mismo y los bajos salarios que se perciben, los trabajadores puedan aportar para dinamizar, sobre todo, el consumo», manifestaba Yaissel Sánchez.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas