21 de noviembre de 2018
21.11.2018

El propietario de la cadena Brico Depôt abandona todos sus negocios en España

El grupo Kingfisher, que tiene un establecimiento en Crevillent, se concentrará en países donde su cuota de mercado es más significativa

21.11.2018 | 14:58
Imagen de archivo de Brico Depôt en Crevillent

El grupo británico Kingfisher, presente en el mercado español a través de la cadena de tiendas de bricolaje Brico Depôt, ha anunciado que abandonará la Península Ibérica, donde cuenta con 31 establecimientos (uno de ellos en Crevillent), para concentrarse en aquellos países donde cuenta con una cuota de mercado significativa.

"Estamos comprometidos con nuestro plan de crear un negocio fuerte a largo plazo", explicó la consejera delegada del grupo británico, Véronique Laury, añadiendo que "la decisión de salir de Rusia, España y Portugal forma parte de este compromiso". "Esto nos permitirá aplicar nuestra estrategia con mayor enfoque y eficiencia en nuestros mercados principales, donde tenemos, o podemos alcanzar, una posición líder en el mercado y crear buenos hogares haciendo que las mejoras del hogar sean accesibles para todos. Me gustaría agradecer a todos nuestros colegas su entrega y compromiso con nuestros clientes. Las tiendas continuarán funcionando normalmente", matizó.

En la Comunidad Valenciana, Brico Depôt cuenta con cuatro establecimientos: uno en Alicante, concretamente en Crevillent, donde se inauguró en 2009; y tres en Valencia: Quart de Poblet, junto al Centro Comercial Bonaire, otro en San Antonio de Benagéber y otro más en Alzira.

Según los datos de la compañía, presente en el mercado español desde 2003, Brico Depôt Iberia cuenta con 31 tiendas abiertas en España y Portugal, de las que 27 corresponden a España, y con un total de más de 1.700 trabajadores.

En su último ejercicio fiscal, Brico Depôt España logró un beneficio operativo de 2 millones de libras esterlinas (2,2 millones de euros), mientras que el negocio portugués registró pérdidas de explotación por importe de 2 millones de libras (2,2 millones de euros).

"Esto nos permitirá aplicar nuestra estrategia con mayor enfoque y eficacia en nuestros mercados principales, donde contamos o podemos alcanzar una posición de liderazgo", apostilló Laury.

En el tercer trimestre de su año fiscal, las ventas de Kingfisher sumaron 3.048 millones de libras (3.426 millones de euros), un 0,2% más que un año antes, aunque en términos comparables disminuyeron un 1,3%. El negocio de la compañía en la Península Ibérica mejoró un 0,9% entre agosto y octubre, hasta 87 millones de libras (98 millones de euros).

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