19 de febrero de 2017
19.02.2017

Cualificación contra el desempleo

Más de un centenar de jóvenes de la provincia logran un empleo tras pasar por el programa PICE. 350 empresas de Alicante se adscriben al proyecto, que contempla ayudas directas de 1.500 euros por contrato

18.02.2017 | 22:02
Un alumno haciendo prácticas con la carretilla elevadora, en los cursos que se dan en Fempa, con el profesor y compañeros al fondo.

Daniel y Laura son dos de los más de cien jóvenes alicantinos de entre 16 y 29 años que han sido contratados por empresas provinciales, después de inscribirse y participar en el itinerario completo del Programa Integral de Cualificación y Empleo (PICE) desarrollado por las Cámaras de España, en este caso la de Alicante, con la cofinanciación del Fondo Social Europeo. Y Cristian, Israel o Carolina se encuentran entre los que en estos momentos están realizando alguno de los cursos, ya sea de marketing y comunicación digital, administración de oficina, animación sociocultural, comercio o auxiliares de almacén.

Desde que en 2015 se pusiera en marcha el programa -enmarcado, igualmente, dentro del Sistema Nacional de Garantía Juvenil-, más de 2.600 jóvenes de la provincia, a través de las delegaciones o viveros de la Cámara, se han adscrito al programa, cifra que sitúa a la institución alicantina en la cuarta posición en el ránking de inscripciones en las Cámaras. También se encuentra en el grupo de cabeza (el quinto puesto) entre las de mayor número de inserciones laborales.

Potenciar la empleabilidad de los jóvenes es el objetivo prioritario de los cursos, dado que este es uno de los colectivos más castigados por la crisis, con una tasa de paro del 46,4% en la provincia. El desempleo afecta, aunque en distinta proporción, a recién titulados universitarios y a jóvenes que no tienen formación. Y el PICE acoge en sus cursos a los que se encuentran en ambas situaciones. Si bien «el 80% de los que acuden no tiene una formación específica», explica Carlos Mazón, director gerente de la Cámara de Comercio de Alicante. Y potenciar su empleabilidad «es muy importante», según Mazón, quien considera que en este sentido, el PICE «se ha convertido en uno de los planes más sociales que ha realizado la Cámara».

«Cuando estuve en el programa, me sorprendí de que había gente con una alta cualificación que no encontraba trabajo», apunta Daniel Andújar, de 22 años. Se tituló como técnico superior en Administración y hoy trabaja en el departamento administrativo de la empresa Plaginsa (Crevillent), dedicada a la fabricación de planchas de caucho para suelas de calzado, y cuya producción destina en gran parte a la exportación.

Daniel Andújar tenía pensado estudiar en la Universidad de Alicante Relaciones Laborales, después de acabar los estudios de técnico superior en Administración. Pero hizo el curso y al poco de terminarlo, entraba en Plaginsa. No descarta en un futuro realizar los estudios que tenía pensado cursar, «pero ahora que soy joven, prefiero aprovechar y tener experiencia laboral», explica. Primero fue contratado por seis meses «y me renovaron», comenta ilusionado. Plaginsa es una de las más de 350 empresas de la provincias que están inscritas en el programa de la Cámara. Daniel García, su gerente, considera que «ha sido interesante» acogerse al plan «porque apostamos por la gente joven. Nosotros ya hemos contratado siete u ocho personas que han participado en el plan de la Cámara, tanto para administración como para el área de fabricación». Igualmente, reconoce que uno de los atractivos de la iniciativa es la ayuda que reciben las empresas por la contratación de los alumnos.

Ayuda a la contratación

«Las Cámaras ofrecen a las empresas una ayuda directa de 1.500 euros por cada contrato formalizado, con una duración mínima de seis meses, a tiempo completo, indefinidos o temporales», explica Carlos Mazón.

Márketing y comunicación digital; administrativo de oficina; actividades auxiliares de almacén; animación sociocultural; comercio y shopper márketing; community manager o auxiliar de oficina, además de la formación troncal -donde se mejora la empleabilidad- y de clases de inglés, son algunos de los cursos que ahora estan en marcha. Las sesiones las imparten personal seleccionado por la Cámara o que está en la bolsa de formadores de la entidad, además de empleados de la propia institución. Y en el caso de los de auxiliar de almacén o carretillas elevadoras, la formación se realiza en el centro de la patronal de metal (Fempa), que cuenta con las instalaciones técnicas específicas y el profesorado especializado, indican en la Cámara. En este caso, Fempa ha impartido este año 21 cursos del PICE en los que han participado más de 250 alumnos.

«Aprovechar el tiempo»

Entre ellos se encuentran Cristian (19 años), Israel (23) o Carolina (23) que esta semana participaban en Fempa en una de las clases prácticas de carretillas elevadoras. Su objetivo es «encontrar trabajo». Esa ha sido su motivación para inscribirse en los cursos. «Queremos aprovechar el tiempo y no estar parados», añaden. Con anterioridad a su inscripción, Israel había realizado cursos de informática, entre otros, y cree que con el carnet específico y la acreditación profesional, al terminar este curso tendrá más facilidades para encontrar un puesto en el sector de la logística, uno de los de mayor auge en estos momentos en la provincia. Igualmente, Cristian estudió anteriormente el grado medio en el área de deporte, que interrumpió por una pequeña lesión. Ahora hace prácticas con una carretilla a las órdenes de su profesor para obtener el certificado que le facilite encontrar un empleo.

Carolina, por su parte, es la única mujer inscrita en este grupo. A sus 23 años, estudia ingeniería química, «aunque este año lo ha dejado para septiembre por cuestión de la matrícula», dice. Y se ha inscrito en el PICE «porque he trabajado en un restaurante, donde me encargaba de la organización del almacén. Creo que el cursode auxiliar de almacén es interesante para saber más sobre cómo hacer inventario inventario y organizar los pedidos». Pero cuando acabe, piensa aprovechar los conocimientos y la acreditación que obtendrá para abrir su enfoque laboral a otros sectores, además del de la hostelería. Lo tiene claro.Junto a los de administrativos y manipulador de alimentos, los de auxiliar de almacén «son, en general, los cursos con más éxito entre los jóvenes que no tienen formación específica.

Cursos, según la demanda

Además, en los casos del de alimentos y del de carretilleros, los alumnos salen con sus carnets o acreditaciones profesionales, que aumentan su empleabilidad», subraya el director gerente de la Cámara. Y entre los que se acercan al programa con estudios o titulaciones superiores, los cursos más solicitados son los de márketing digital, community manager, comercio exterior o animación sociocultural. La Cámara y sus formadores elaboran cada año los programas a tenor de la demanda de los participantes, dado que lo que interesa es la empleabilidad de los jóvenes.

Laura Mora, de 25 años, sí es titulada universitaria. Estudió Biología en la Universidad de Alicante (UA). Ya lleva un año trabajando en Bionostrum Pest Control SL, a la que considera «la mejor empresa del mundo». Es una firma de base tecnológica que produce un sírfido (insecto) autóctono depredador de pulgones, la «Sphaerophoria rueppellii». Es la única empresa que lo produce, destaca.

Ella hizo los cursos básicos del PICE, ya que al ser titulada tenía ya los específicos. Después de acabar el itinerario, siguió en contacto con la Cámara - que tiene en red (Whatsapp y correo electrónico) a los alumnos para informarles de ofertas laborales-. A través de este canal y por su propia búsqueda en la Universidad, logró acceder a Bionostrum, que también está adscrita al programa de la Cámara. Cree que en esta especie de empresa «spin-off» de la UA puede tener proyección, «perspectivas de crecimiento profesional», incide, ya que desde su primer contrato de seis meses, se lo han renovado.

Belén Belliure, directora comercial y de desarrollo productivo de Bionostrum, se enteró del PICE y la posibilidad de bonificaciones a la contratación a jóvenes de entre 16 y 29 años «a través de la propia Laura, que nos habló de las ayudas a la contratación». Esta empresa superespecializada tiene una plantilla de 14 empleados y suele emplear a gente joven licenciada en Biológicas.

Entre las más de 350 empresas adscritas al programa, también se encuentran Hidraqua, Musgrave, Planeta Huerto, Terra Natura, Esatur, Cajamar, Mas y Mas, Sprinter o PBC Newpro.

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