07 de septiembre de 2011
07.09.2011

BBK y bancos chinos y árabes, dispuestos a entrar en la puja

El FROB quiere tener cerrada la venta antes del inicio de la campaña electoral el 4 de noviembre

07.09.2011 | 02:00

Las pérdidas declaradas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) más que un obstáculo son consideradas por los administradores actuales de la CAM un paso más en el proceso de saneamiento y venta de la entidad que ha marcado el Banco de España. "Los 1.136 millones en pérdidas aflorados marcan -aseguraron las fuentes consultadas- el comienzo de una nueva etapa. Es el día más uno de la CAM en el camino emprendido para garantizar la viabilidad futura de la entidad alicantina".
Pero una cosa son los deseos de los actuales responsables de Caja Mediterráneo y otra la realidad de los mercados, que metidos de lleno en las turbulencias financieras que están haciendo caer en picado las bolsas pueden mirar con recelo cualquier operación de compra de una entidad como la CAM con unos números rojos como los declarados. Tanto es así que las fuentes consultadas por este diario daban ayer por descartado que a la puja por la entidad alicantina acuda la gran banca española. "Ni Santander, ni BBVA, ni siquiera la Caixa van a estar en la recta final del proceso de venta de la CAM por el temor a que el parqué castigue más de lo que ya lo han hecho los mercados sus acciones".
Descartados los grandes, todavía hay fundadas esperanzas para que la entidad alicantina siga funcionando como tal, manteniendo su marca y su integridad, si se la queda uno de los aspirantes que apuntan ya por el horizonte.
Las fuentes consultadas sitúan como uno de las más destacadas a los vascos de BBK. Esta caja de ahorros, muy saneada y apenas afectada por la burbuja inmobiliaria, está muy interesada en adquirir tamaño con la compra de la CAM como ya hizo con la adquisición de Cajasur.
Otra de las cajas que ha sondeado la posibilidad de comprar la CAM es Ibercaja, con la que la entidad alicantina ya intentó aliarse tras fracasar el Sip con Cajastur. Las conversaciones, in extremis, no fraguaron en un acuerdo y ahora parece que esta posibilidad, pese a estar ahí, pierde fuerza por la gran diferencia de volumen entre la CAM e Ibercaja.
Descartada la banca nacional, el resto de posibles compradores para la entidad de ahorros alicantina hay que buscarlos fuera de nuestras fronteras. Las fuentes consultadas por este periódico aseguran que bancos de Francia, Inglaterra, China y alguno procedente de paises árabes se han interesado por conocer los principales datos económicos de la CAM con vistas a una posible puja cuando se abra el proceso de venta.
Nada hay, no obstante, en concreto de momento puesto que los administradores nombrados por el FROB no han terminado aún su trabajo, pendientes entre otras cosas de la auditoría encargada a la consultora KPMG, y no han podido, en consecuencia, establecer las condiciones para la enajenación de la entidad alicantina.
Si se sabe ya, pese a todo, que el Banco de España se mantiene firme en las condiciones previas establecidad por su gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que rechazó establecer un Esquema de Protección de Activos (EPA), que es una especie de colchón que exigían algunos de los aspirantes primeros a quedarse con la CAM y que en síntesis garantiza con dinero público la inversión privada en la adquisición de la caja alicantina.
Otra de las condiciones que según las fuentes consultadas permanece inalterable es la voluntad, expresada tanto por el Banco de España como por la ministra de Economía, Elena Salgado, de vender la CAM en bloque y no troceada como también habían planteado algunas de las entidades que meses atrás mostraron su interés por la adquisición.
Tanto las condiciones finales de venta de la CAM como los aspirantes que aspiren a pujar por ella se conocerán una vez que la consultora KPMG dé a conocer la auditoría que está realizando por encargo de los administradores del FROB y que se hará pública en un par de semanas.

El dato
Prisas para evitar la politización del proceso
El Banco de España está imprimiendo celeridad al proceso de clarificación de la situación contable de la CAM porque quiere evitar que la entidad alicantina siga intervenida durante el mes de noviembre. El supervisor no desea tener en sus manos la "patata caliente" de la CAM cuando se abra la carrera por el sillón de la Moncloa el próximo 4 de noviembre para evitar, por un lado, que la CAM sea utilizada como instrumento arrojadizo entre los partidos políticos en la próxima contienda electoral y, por el otro, para evitar que el propio Banco de España sea objeto de críticas por su tardanza en proceder a la intervención de la CAM y por no haber detectado antes las irregularidades en la gestión que ahora están aflorando y que entran dentro de las competencias de control que tiene el supervisor español. Finales de octubre es la fecha que ahora manejan las fuentes consultadas por este diario para proceder a la venta de la CAM. J. I.ALICANTE

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