02 de julio de 2010
02.07.2010

La CAM se reúne con las otras cajas para intentar desbloquear el acuerdo del SIP

El consejo de la entidad alicantina tiene previsto celebrar sesión antes de que finalice la próxima semana para estudiar el contrato

02.07.2010 | 02:00

Los equipos directivos de las cajas que integrarán el Sistema Institucional de Protección (SIP), que lideran la CAM y Cajastur, se reunirán antes de que acabe esta semana -probablemente hoy, según distintas fuentes- para intentar desbloquear el contrato final de la "fusión fría" y que los respectivos consejos de administración de Caja Mediterráneo, Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria validen el acuerdo la próxima semana.
Las reuniones para cerrar los flecos del preacuerdo firmado en mayo se han complicado en los últimos días por las pretensiones de la entidad asturiana, que se centrarían en la concesión de plenos poderes durante doce años al futuro consejero delegado del SIP, el actual presidente de Cajastur, Manuel Menéndez. Estas exigencias de blindaje no sólo han sembrado gran inquietud y preocupación en el seno del consejo de administración de la CAM, sino que más de una decena de sus miembros -de un total de veinte- han manifestado ya, si bien en privado y sin querer hacer declaraciones públicas, que votaría en contra si, finalmente, el acuerdo definitivo se redactara en estos términos.
Una gran mayoría del máximo órgano de gobierno de Caja Mediterráneo y los propios sindicatos ya digirieron mal el hecho de que en el futuro SIP tanto CAM como la entidad asturiana tuvieran el mismo porcentaje de acciones -el 40%- pese a que la alicantina duplica en tamaño a la asturiana. Los activos totales de Caja Mediterráneo superan los 74.000 millones, la mitad de la suma que supondrá el nuevo gripo y que se sitúa en torno a los 135.000 millones.

Rechazo
Distintas fuentes consideran que el rechazo de una gran mayoría del consejo de administración de aceptar las condiciones del ejecutivo asturiano podría reconducir en los próximos días la negociación para el cierre del contrato de integración, dado que si se llegara a ese extremo, la alianza a través del SIP quedaría en papel mojado. Este escenario, además, no gustaría al Banco de España, ante quien las entidades que participan en la operación tendrían que presentar el acuerdo final en el plazo de apenas unos días, a finales de la próxima semana.
Como ya viene publicando este periódico desde el pasado domingo, la pretensión de Menéndez es asegurarse en el cargo de consejero delegado durante doce años (el mandato sería de seis, pero se renovaría por otros seis si ambas entidades no se ponen de acuerdo en su sustituto). Éste ya figuraba en el protocolo aprobado por los consejeros, pero la exigencia que ha distorsionado las últimas reuniones ha sido la aspiración de que la futura junta general de accionistas del grupo delegue en el propio Menéndez todos sus poderes de forma irrevocable. El cargo de presidente del SIP lo ostentaría el mandatario de la CAM, Modesto Crespo.
Con las alianzas a través de la fórmula SIP, las entidades financieras ponen en común algunas líneas como la tesorería, que se gestionarían mediante de la creación de una ficha bancaria, si bien cada una de ellas mantiene su marca y naturaleza jurídica, así como la obra social.

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