16 de junio de 2010
16.06.2010

Bancaja controlará el 10% de la red bancaria de la provincia tras su unión con Caja Madrid

El nuevo grupo sumará 165 sucursales y 750 empleados en Alicante, donde los sindicatos no prevén grandes recortes

16.06.2010 | 02:00
Rodrigo Rato, en el centro, con José Luis Olivas, a su izquierda, y el resto de presidentes.

El nuevo grupo financiero que formarán Caja Madrid, Bancaja y otras cinco entidades menores controlará más de un 10% de todas las sucursales bancarias de la provincia aunque, en realidad, será la valenciana la titular de todas ellas ya que asumirá las oficinas que el resto de sus socios poseen en la Comunidad. Así, el grupo tendrá en total 165 delegaciones y unos 750 empleados en Alicante, aunque estas cifras podrían verse algo reducidas en función de cómo afecte a la provincia los planes de los dirigentes del SIP (Sistema Institucional de Protección) de recortar su plantilla y su red.
En solitario, Bancaja ya tenía una importante presencia en Alicante, que consideraba uno de sus territorios "naturales". En concreto, posee 114 oficinas para particulares, ocho especializadas en la atención a empresas y alrededor de 550 trabajadores. Ahora, la marca valenciana dará un importante salto ya que colgará también su cartel en las 43 oficinas que tiene Caja Madrid en la demarcación y en las trabajan alrededor de 200 personas. El resto de entidades del grupo no posee delegaciones en la zona. La suma total, 165, supone algo más del 10% de las 1.636 sucursales que en estos momentos están operativas en Alicante, según el Banco de España.
Esta amplia presencia de los dos principales socios del SIP podría acarrear que Alicante fuera una de las provincias más castigadas por los recortes de redes y plantilla previstos en el plan de negocio del grupo, aunque el secretario general de UGT en Bancaja, Rafael Guillén, no cree que sea así. En total, las entidades suprimirán el 13% de sus puestos de trabajos, unos 3.400, y cerrarán alrededor de 540 oficinas. De aplicarse el mismo porcentaje, en Alicante se amortizarían unos 90 empleos y desaparecerían alrededor de 20 oficinas. Sin embargo, según Guillén, lo más probable es que las cifra real sea bastante inferior ya que "la mayoría de los recortes se aplicarán en Madrid y en Valencia, donde se producen los mayores solapamientos". Además, buena parte de empleos eliminados corresponderán a los servicios centrales de las distintas cajas a medida que se vayan unificando. De igual forma, el responsable de UGT también afirma que el porcentaje de trabajadores susceptible de ser prejubilados -la forma que se utilizará para adelgazar la plantilla- también es menor en Alicante que en Valencia o Castellón, en el caso de Bancaja.

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