09 de junio de 2010
09.06.2010

El banco de Caja Mediterráneo y sus socios comenzará a operar a principios de 2011

Las cuatro cajas de ahorros apuran los plazos para pedir 1.600 millones de euros al FROB

09.06.2010 | 02:00

El nuevo banco que constituirán Caja Mediterráneo (CAM), Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria abrirá sus puertas en el primer trimestre de 2011, si se cumplen los plazos previstos por las entidades fundadoras. Las cuatro cajas de ahorros agotarán los plazos para presentar la solicitud de 1.600 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que finaliza el día 15.
CAM, Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria aprobaron el pasado día 26 fusionarse mediante el Sistema Institucional de Protección (SIP), conocida también como fusión "fría" o "virtual", de tal manera que todas las entidades mantienen su independencia jurídica y estatutaria, sus marcas y sus negocios minoristas, mientras que compartirán riesgos y beneficios.
Para ello crearán un banco, que aún no tiene nombre, pero que tendrá su sede en Madrid. "El proceso es muy complejo", aseguraron ayer fuentes del sector, que explicaron que el proyecto debe pasar los trámites y obtener el visto bueno de la Comisión Nacional de la Competencia, además de cumplir con numerosos requisitos legales de constitución, también por parte de las asambleas de las propias cajas de ahorros.
El trabajo se centra ahora mismo, sin embargo, en preparar la documentación para solicitar las ayudas del FROB, cuyo plazo finaliza el próximo martes. Fuentes próximas a la operación confirmaron que la intención es presentar la solicitud un día antes, el lunes 14.
Mientras, aumentan las conjeturas sobre el futuro de Bancaja, la única de las grandes entidades de ahorro españolas que sigue soltera en el actual proceso de concentración. La caja presidida por José Luis Olivas mantiene desde hace meses que, si no surge una operación muy beneficiosa, esperará para buscar alianzas a una segunda oleada de fusiones que prevé para dentro de dos o tres años. Sin embargo, como admitieron fuentes de la entidad consultadas por este diario, la situación puede haber cambiado y no descartan que los contactos y conversaciones informales mantenidos a múltiples bandas en los últimos meses -como han hecho todas las entidades, con mayor o menor voluntad de noviazgo- fructifiquen en un acuerdo en los próximos días. El motivo de esta modificación en la hoja de ruta está en la cada vez más complicada situación que viven los mercados.
En las últimas horas se han recrudecido las especulaciones. Se habla de un anuncio de fusión el viernes con Caja Madrid y de la convocatoria del consejo de administración para el lunes. Todas las fuentes de la entidad consultadas lo niegan en redondo. Aseguran que hay tranquilidad en la caja, que el asunto no se abordó en la reunión de los altos directivos del lunes y que no se trabaja en ninguna operación. Claro que, como coinciden estas fuentes, lo razonable es que si Olivas y el director general, Aurelio Izquierdo, trabajan algún acuerdo lo mantengan en secreto. De ahí que los propios consejeros estén más convencidos de que hay una operación en ciernes. Hay quien descarta completamente a Caja Madrid, pero también hay quien duda de que el Consell y la entidad soporten la presión que reciben desde la capital de España.

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