31 de octubre de 2010
31.10.2010

El futuro de la vivienda frente al envejecimiento de la población

31.10.2010 | 02:00

Carlos Fernández

España ha acogido esta semana la celebración, por primera vez en su historia, de la XXXVII edición del Congreso Mundial de la International Association for Housing Science (IAHS), una entidad integrada en la Organización de Naciones Unidas (ONU) cuyo fin es promover avances en la edificación. El certamen de este año, que ha pasado desapercibido para muchos medios de comunicación, puede y debe convertirse en un punto de inflexión para el futuro del sector de la vivienda, un futuro que está y estará marcado por los avances demográficos y, sobre todo, por los efectos que generará el envejecimiento de la población.
Los responsables de este evento, la propia IAHS, el Grupo de Tecnología de la Edificación (GTED) y la Escuela Técnica Superior (ETS) de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Cantabria, donde tenía lugar este foro, son conscientes de la tendencia que está experimentando la sociedad y, por ello, la edición que comenzó el pasado martes, centraba los debates del futuro de la vivienda en los aspectos socioculturales de los proyectos de construcción, en estrategias encaminadas a mejorar el confort y la salud de sus ocupantes y en su integración en la planificación urbana y en la ciudad.
El crecimiento de la esperanza de vida y, por tanto, del envejecimiento de la población en todo el mundo van a provocar un incremento del gasto público que, según calificaba el informe "Envejecimiento global 2010: una verdad irreversible" publicado por la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's, "alcanzará niveles insostenibles en los países avanzados en los próximos años sino se adoptan reformas". Es cierto. El Eurostat ha previsto que la media de personas de más de 65 años en la UE alcanzará el 29,9% en 2050, casi el doble del 16,4% de la actualidad. En España, el porcentaje aumentará hasta el 35,6%, lo que irá unido a la menor proporción de ciudadanos en edad de trabajar.
Debido a ello, Sanidad, como otros departamentos, deberá asumir unos gastos elevados para poder atender a una parte de esta población. De hecho, ya los está asumiendo y el déficit sanitario español ya se estima entre 8.000 y 12.000 millones de euros. De cara al futuro, serán necesarias aún más camas, más centros concertados y más atención para una población más envejecida. Es por ello que el sector de la construcción de viviendas debe ayudar a paliar este gasto y retrasar la entrada a los centros sanitarios por medio de una construcción o una rehabilitación de viviendas basada en la eficiencia y acorde con las necesidades de los futuros nuevos ocupantes.
Edificios sociales, la participación de los propietarios en el día a día de la comunidad, la calidad del aire en el interior de la vivienda, el control de la contaminación atmosférica, el transporte, la accesibilidad de los edificios, sistemas de protección contra el fuego y contra inundaciones, políticas y programas de vivienda para la construcción de la nación, fueron los temas centrales del foro mundial del que se esperaba sacar las conclusiones que guien el futuro de una edificación racional y sostenible.
Por ello, el lema de la International Association for Housing Science "La vivienda como hábitat humano" debía hacerse tangible, como he dicho con anterioridad, con la puesta en marcha de ideas e iniciativas que logren mejorar la calidad de vida de los ocupantes de la vivienda, retrasar su entrada en centros sanitarios u hospitalarios y, al mismo tiempo, fomentar sus relaciones sociales. Y más cuando son nuestros propios mayores los que demandan vivir en casa. Así lo refleja el borrador del Libro Blanco del Envejecimiento Activo al afirmar que el 90% de los mayores quieren residir en su vivienda habitual.
Pero en la XXXVII Edición del Congreso Mundial de la International Association for Housing Science no sólo se habló de aspectos socioculturales y estrategias de confort y salud. En sus más de 300 ponencias y con la asitencia de expertos procedentes de 35 países, la aplicación de nuevos materiales y métodos de construcción, así como la aplicación de diseños que apuesten por la sostenibilidad, la eficiencia económica o el estudio de políticas económicas y financiación también tenían cabida en este foro que, en sus 36 edidiciones, ya ha tenido como sedes a San Luis, Montreal, Berlín, El Cairo, Viene, Río de Janeiro, Nápoles, Melbourne o Calcuta.
Mención especial para las ponencias relacionadas con los movimientos sísmicos. Los acontecimientos de este año acaecidos en Chile, Haití o China, entre otros, han puesto en evidencia la escasa legislación existente y, por tanto, baja exigencia a la hora de construir en algunos países. De este modo y con el título "Diseño de viviendas resistentes a los terremotos", los ponentes de esta temática analizaban las cualidades de los edificios sismorresistentes, los criterios de su diseño, así como los métodos y materiales de construcción, al tiempo que se comparaban la legislación nacional e internacional con el fin de potenciar la seguridad.
Este Congreso Mundial de la International Association for Housing Science ha sido un foro ambicioso que, desde un punto de vista interdisciplinar, ha querido abordar los retos del futuro de la edificación. Identificar las carencias actuales, conoccer las necesidades del mañana y ahondar en las nuevas tecnologías para mejorar la seguridad, la eficiencia energética y, por qué no, económica de nuestras viviendas han sido las bases de uno de los encuentro más destacados en el ámbito internacional sobre las tecnologías de la edificación y que, por suerte, se celebraba este año en España con la presidencia de honor del Príncipe de Asturias.

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