El piloto francés Stéphane Peterhansel (Mini) se hizo ayer con el triunfo en la sexta etapa del Dakar, seguido en segunda posición del español Carlos Sainz (Mini), que volvió aumentar levemente su ventaja como líder de la carrera al terminar por delante de Nasser Al Attiyah (Toyota), que fue tercero. Sainz solo cedió 1 minuto y 21 segundos sobre Peterhansel, que es tercero en la general, ahora a 16 minutos y 32 segundos del madrileño. Sobre Al Attiyah incrementó su colchón en 1 minuto y 45 segundos, para dejarlo a 7 minutos y 44 segundos en la general.

Fernando Alonso (Toyota) quedó sexto, a 7 minutos y 56 segundos de Peterhansel. Aunque la organización lo dio primero como quinto, una corrección posterior de los tiempos lo descendió al sexto lugar. Alonso continuó progresando en su debut en el rally más duro del mundo. Volvió a ser rápido en las dunas, donde ya había anticipado que se siente más cómodo.

El asturiano rodó nuevamente al ritmo de los principales pilotos de la caravana, una tónica que se ha dado casi desde el primer día que llegó al rally al volante del Toyota Hilux, solo rota por infortunios puntuales como la jornada que rompió una rueda en medio del polvo o el día que se quedó sin ruedas de repuesto.

Así la carrera llega a su jornada de descanso con Carlos Sainz como un líder con una diferencia ajustada pero con la sensación de mucha fortaleza al mando del buggy de Mini. A pesar de la presión a la que Peterhansel y Al Attiyah intentan someter a Sainz, el madrileño ha conducido en los últimos días sin apenas errores.