05 de noviembre de 2019
05.11.2019

La crisis del Orihuela también se cobra la dimisión del director deportivo Grau

El responsable del organigrama técnico renuncia horas después de la destitución del entrenador Villafaina

04.11.2019 | 22:09

Sus funciones las asume provisionalmente Luis Terres, hijo del vicepresidente. Aluvión de propuestas de preparadores para el banquillo.

La crisis de resultados del Orihuela, que ocupa la penúltima posición de la tabla con solo siete puntos y con cuatro por debajo de la permanencia, ha salpicado de lleno al organigrama deportivo de la entidad, provocando la salida de sus dos principales miembros. Si el domingo por la noche fue destituido Miguel Ángel Villafaina como entrenador tras su derrota frente al Cornellà (1-2), ayer fue el director deportivo, Domingo Grau, quien presentó su dimisión por «responsabilidad y convencimiento».

Y es que Grau fue el encargado de diseñar la plantilla para esta temporada y apostaba por la continuidad de Villafaina, que fue el artífice del ascenso a Segunda División B. Pero los resultados no han sido los esperados y la realidad de un equipo que solo ha sido capaz de sumar una victoria, cuatro empates y seis derrotas, ha provocado su marcha voluntaria, sumándose así a la del entrenador valenciano.

Tanto Domingo Grau como Villafaina acudieron ayer lunes al entrenamiento que llevó a cabo la plantilla oriolana y se despidieron de los futbolistas, deseándole suerte para el futuro en este complicado retorno a la categoría de bronce del fútbol español.

Domingo Grau llegó al Orihuela el 5 de enero de 2018 procedente del Elche, donde permaneció durante seis temporadas, en las que fue entrenador del juvenil en División de Honor, ejerció como director de metodología y coordinador de fútbol 11, y dirigió el fútbol base ilicitano durante las tres campañas anteriores. El puesto del santapolero en el conjunto de la Vega Baja será ocupado de forma provisional por Luis Terres, hijo del vicepresidente del club y la persona que aporta la mayor parte del dinero a la entidad.

Con la marcha de los dos máximos responsables de la parcela deportiva se abre un estado de crisis interno en el club de la Vega Baja, que deberá ser atajado lo más rápidamente posible para evitar que repercuta negativamente en el trabajo diario de una plantilla que debe centrarse únicamente en sacar adelante los resultados en cada partido, para seguir luchando por la permanencia. Pero precisamente esa falta de resultados es lo que ha desembocado en esta crisis que ha llegado a su cumbre máxima tras la derrota como local en Crevillent ante el Cornellà (1-2), rival directo en la lucha por la permanencia. Ese trascendental tropiezo precipitó los acontecimientos y agitó los cimientos de la estabilidad del Orihuela, ya amenazada en las últimas semanas con la ausencia de victorias y con el entrenador en entredicho.

La crisis también traspasó la barrera de lo interno para llegar a una afición que en las últimas semanas ha empezado a mostrar su impaciencia por la falta de resultados del equipo. Durante los últimos partidos ya se pudieron escuchar gritos por parte de numerosos seguidores desde las gradas, y en las redes sociales se pedían soluciones inmediatas a la situación decepcionante por la que estaba atravesando un equipo que ascendió la pasada temporada con números de récords y que llegó a ilusionar más que nunca a una afición hoy muy dolorida.

Con la destitución de Villafaina y la dimisión de Domingo Grau, la directiva del equipo escorpión se centra ahora en buscar sustituto, sin precipitarse, para el banquillo que provisionalmente ocupa el exjugador y segundo entrenador, Fleky. Desde la entidad de la Vega Baja se pretende que el nuevo preparador pueda estar disponible para dirigir el partido del próximo domingo ante el líder Lleida en Cataluña (17.00), si bien no descartan que la decisión tarde unos días en llegar, pues desean, sobre todo, acertar con un técnico que conozca la categoría y que sea capaz de sacar al equipo de los puestos de descenso.

Amplia quiniela de sustitutos


Desde la destitución de Villafaina el domingo por la noche, el Orihuela ha recibido multitud de ofrecimientos de entrenadores para ocupar su cargo. El presidente, Antonio Felices, que ya quería cesar al técnico valenciano la semana pasada, apostaba por José Francisco Grao, Pato, al que incluso llegó a llamar para ofrecerle una posible incorporación en aquellos momentos. Sin embargo, esa opción ha perdido fuerza en estos últimos días y no parece que sea probable, teniendo en cuenta que hasta este momento nadie del club ha vuelto a contactar con él.

Tambi ha sido ofrecido el extécnico del Hércules, Elche y Alcoyano, Vicente Mir. Deseado Flores, empresario de la Vega Baja que estuvo hace poco al frente del Real Murcia, está intentando que Josico Moreno, exentrenador del Elche y del Atlético Baleares sea el elegido. A su vez, Paquito Escudero, exjugador del Hércules, que ejerce labores de representante, también ha ofrecido al que fuera compañero suyo en el Hércules Miljanovic, que está entrenando en Suecia. Y por otro lado, también han puesto encima de la mesa los nombres de Mario Barrera expreparador del Alcoyano y el Eldense; Toni Seligrat, que dirigió al Sabadell, al Alcoyano y al Lleida entre otros, y Toni Aparicio, extécnico del Alcoyano, Eldense, Ontinyent, Olímpic, además de otros como el Novelda.

Al cierre de esta edición, el Orihuela no se había decantado por ninguna opción concreta. Lo que están haciendo sus dirigentes estos primeros días tras la marcha de Villafaina, es estudiar a fondo cada opción para tomar la decisión acertada. Y una vez que desde el club tengan claro el perfil de entrenador que desean, contactarán con él para intentar llegar a un acuerdo. Mientras tanto, Fleky seguirá preparando al equipo para que llegue en las mejores condiciones posibles al próximo choque frente al líder del grupo III, el líder Lleida.

Villafaina: «Me quedo con lo mucho y bueno vivido»


Miguel Ángel Villafaina, técnico destituido el domingo por el Orihuela tras una mala racha de resultados, se despidió de todos los estamentos del club alicantino con una carta llena de agradecimientos en la que resalta que se queda con «lo mucho y bueno» que ha vivido en el equipo. El técnico, que ha dirigido al Orihuela un centenar de partidos en 846 días, recordó que pese al despido se va «orgulloso del trabajo realizado y agradecido por todo lo vivido».

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