20 de abril de 2007
20.04.2007
FÚTBOL. COPA DEL REY

El Sevilla pone un pie en la final con su triunfo en Riazor

20.04.2007 | 02:00
Los jugadores del Sevilla celebran uno de los goles que les permite acercarse a la final

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ás de cincuenta años llevaba el Sevilla sin ganar en Riazor y 45 sin acceder a una final de Copa, pero de un plumazo, con su contragolpe mortífero, los andaluces rompieron su gafe (0-3); ante el Deportivo y dejaron sentenciada la eliminatoria.


El Deportivo pretendía mirar a la cara al Sevilla, o al menos ésa era la declaración de intenciones de Caparrós en la víspera del encuentro, pero sobre el tapete de Riazor, los coruñeses bajaron la vista ante la superioridad del Sevilla. El conjunto andaluz asumió la iniciativa en el juego y puso el fútbol en un partido en el que los gallegos salieron a frenar a su rival, con pocas ideas en ataque, y sucumbieron antes del primer cuarto de hora.


El arranque del partido puso en evidencia los problemas del Deportivo cuando tiene que construir y la facilidad con que el Sevilla es capaz de generar ocasiones de gol y llevar peligro al área contraria.


A los cuatro minutos el equipo de Juande Ramos ya ejecutaba su tercer saque de esquina, con el que Kanouté advirtió de su presencia a la zaga blanquiazul, a la que superó por arriba, para después enviar el esférico a escasos metros de la portería del uruguayo Gustavo Munúa, suplente en Liga y titular en Copa.


Fue el primer aviso del equipo sevillano al Deportivo, que tan sólo se aproximó a la portería de Cobeño en la primera parte con una falta en la frontal del área que el malagueño Juan Rodríguez no pudo colocar entre los tres palos. Algo que consiguió el Sevilla a los doce minutos de juego después de un contraataque modélico en el que participaron Adriano, Kerzhakov y Kanouté, que resolvió la jugada con facilidad ante Munúa.


Gol de Navas

Al Deportivo se le ponía complicada una eliminatoria que pronto cogió más color andaluz con otro contragolpe, esta vez por la banda derecha, en el que Daniel Alves rompió a la defensa coruñesa y asistió a Jesús Navas, quien regateó a Munúa y convirtió el segundo.


Pudo dejar sentenciada la eliminatoria el Sevilla antes de la media hora de juego con una nueva acometida de Navas que desvió Munúa y con otro contragolpe que Kerzhakov desperdició por tratar de asistir a un compañero


El encuentro entró entonces en una fase tranquila que se rompió en los últimos cinco minutos de la primera parte, tiempo en el que Javier Arizmendi intentó mover en ataque al equipo gallego, que pasó más apuros en defensa con la conexión entre Navas y Kanouté.


Intentó reaccionar el Deportivo en la reanudación con otro delantero, el uruguayo Sebastián Taborda, en el campo, pero el peligro lo siguió llevando el Sevilla, una máquina de hacer ocasiones a la contra y que pudo conseguir el tercer tanto si el brasileño Adriano no perdonara a unos metros de la línea de gol.


Poca lucidez gallega

La escasa lucidez de los deportivistas la puso una vez más Arizmendi, a los once minutos del segundo periodo, con su velocidad y desborde por la banda, pero Cobeño no tuvo problemas para atajar el primer disparo a puerta del equipo coruñés.


Empezó a crear más fútbol el Deportivo con Sergio en el centro del campo, aunque el empuje del catalán y la potencia de Taborda en el juego aéreo no sirvieron para que los gallegos tomaran oxígeno en la eliminatoria.


Es más, el Sevilla, que tuvo otra gran ocasión en los pies de Luis Fabiano, sentenció su pase a la final en el tiempo de descuento tras un inocente penalti de Jorge Andrade que transformó el jugador brasileño.

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