08 de julio de 2018
08.07.2018

Rakitic acaba con el sueño ruso

El centrocampista del Barça conduce a Croacia a semifinales tras marcar el penalti decisivo de la tanda tras una prórroga de ida y vuelta

08.07.2018 | 00:56
Subasic y Rakitic se disponen a abrazarse tras el penalti decisivo transformado por el centrocampista del Barça.

La selección balcánica, que empezó perdiendo, se cita el miércoles con Inglaterra en su vuelta a la élite 20 años después.

La selección de Croacia se citó con Inglaterra en la segunda semifinal de su historia en un Mundial, gracias por segunda eliminatoria seguida al éxito en una tanda de penaltis (2-2 tras la prórroga y 3-4 en la tanda), que terminó con la aventura anfitriona de Rusia y con el protagonismo de nuevo del meta Subasic y del lanzamiento definitivo de Rakitic. El sueño ruso se resistió incluso a un tanto de Vida en el minuto 101, empatado en el 115 por Mario Fernandes. El cuadro ajedrezado vuelve a verse entre las cuatro mejores de un Mundial con el suspense de los 11 metros, en su quinta participación, y buscará el miércoles ante Inglaterra una final que rozaron los Suker, Boban y Prosinecki en Francia'98, hace ahora 20 años.

El equipo balcánico no supo jugarle a una Rusia que, tras asfixiar a España en octavos, salió con actitud más ofensiva e incluso se puso por delante con el cuarto gol de Cheryshev. Antes del descanso Kramaric empató y después la anfitriona se fue quedando sin llegadas. Los de Zlatko Dalic volvieron a dejarse el fútbol en el hotel, como ante Dinamarca, y toparon con el orgullo ruso.

El técnico ruso había preferido sorprender a los croatas con una partido más abierto y atrevido. Ya la presencia de Cheryshev marcaba una clara diferencia de la eliminación española, junto con una presión arriba y las líneas adelantadas. Incluso se sintió a gusto, como en la primera fase, con el intercambio de llegadas. Ese guión atractivo tampoco duró mucho. Dzyuba probó suerte en un balón muerto en el área y Rebic fue quien llevó las réplicas a la meta de Akinfeev. Por momentos parecía en exceso valiente, cuando Mandzukic perdonó un pase atrás de Vrsaljko, pero bajó la intensidad hasta que volvió a animarse antes del descanso gracias al hombre gol ruso.

Cheryshev se ayudó de Dzyuba en una pared y en la recepción se colocó el balón para mandarlo a la escuadra con un bello disparo lejano. Rusia se vino arriba gracias al destello del jugador del Villarreal y arrinconó a una Croacia que se quitó un peso de encima en una jugada aislada pero exitosa.

Fue el único tiro a puerta de los de Dalic, una jugada por banda izquierda de Mandzukic que encontró a Kramaric, entre cinco defensores rusos que no se pusieron de acuerdo, en el remate a gol del 1-1. El extremo cazó el balón mal despejado por la zaga rusa y se encontró con el palo, con el cuero paseando casi por la línea de gol, después de salvar a Akinfeev y a Strinic.

La entrada de Brozovic adelantó a Modric y Rakitic, pero ni el del Real Madrid ni el del Barça lograron imponer su calidad. De hecho perdonó Rusia, por medio de Erokhin en un remate franco en área pequeña. Llegó el tramo final con el desgaste de dos equipos que venían de sendas prórrogas y que atisbaban otra más. Resultó inevitable el tiempo extra, sin probar a los porteros, con el suspense del susto en modo de lesión del parapenaltis Subasic.

No hizo el falta el cambio, para bien croata. Después de un regalo croata que no aprovechó Smolov, Vida apareció en un córner para mandar la pelota al palo izquierdo de Akinfeev. Quedó la segunda parte para el orgullo ruso, capaz de encerrar a Croacia hasta encontrar premio por medio de Fernandes.

Los 11 metros sonrieron de nuevo a Croacia, gracias a Subasic y Rakitic, a pesar de el fallo de Kovacic. Rusia despertó de su sueño mundialista y Croacia creció en el suyo.

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