La selección inglesa reconoció el estadio Rico Pérez de Alicante en una sesión en la que no hubo presencia de aficionados del conjunto británico y que estuvo abierta a los medios de comunicación durante quince minutos.

El único ambiente que generaba la afición era el de los seguidores del equipo español, que se encontraban en la parte exterior del estadio a la espera de la llegada de la selección nacional, que iba a trabajar después de la inglesa en el recinto alicantino.

La primera parte del entrenamiento de la selección que dirige Roy Hodgson estuvo dedicada a unos suaves ejercicios físicos, en la que los jugadores de campo y los porteros trabajaron por separado.

Cuando los jugadores ingleses empezaron a completar la parte táctica y técnica del entrenamiento se empezó a escuchar un mayor griterío en el exterior que coincidió con la llegada del equipo de Vicente del Bosque.

Una vez cerrada la sesión a los medios de comunicación, los jugadores del combinado británico pasaron a realizar ejercicios con balón con todo dispuesto para la disputa de un partido en espacio reducido.

Para ese momento, la atención había crecido en la parte exterior del Rico Pérez, más que en su interior, donde entrenaba el equipo inglés.