19 de noviembre de 2019
19.11.2019

El Miró más escultórico en Altea

El artista alcoyano despliega 26 obras de gran formato de sus series dedicadas a pinturas y a la Grecia erótica.

18.11.2019 | 23:17

Se reencuentra con la ciudad en la que vivió una década. De mar a mar se inaugura el viernes y las piezas se quedarán seis meses.

De mar a mar es la nueva exposición que el artista alcoyano Antoni Miró inaugura el próximo viernes en Altea, municipio por el que ha distribuido al aire libre 26 de sus esculturas de gran formato pertenecientes a las series Escultura de pintures y Suite Eròtica Grega (A Grècia fa 2.500 anys). A ellas se suman las pinturas de Personatges que se colgarán en el interior del Palau Altea, todo ello con motivo de la capitalidad cultural valenciana 2019/20 del municipio de la Marina Baixa.

Un municipio con el que Antoni Miró se reencuentra décadas después, ya que antes de instalarse definitivamente en su masía de Sopalmo, en Altea vivió y montó su estudio «entre 1970 y 1980 –explica el artista– allí coincidí con [Antonio] Gades, y hace 25 años que no exponía en Altea».

«Llevamos meses haciendo exposiciones pero la estrella este año era la de Antoni Miró y era necesaria porque él vivió aquí y hacía mucho tiempo que no exponía. Él también tenía muchas ganas y era algo que el pueblo le debía», explica el coordinador cultural de Altea, Ignacio Beltrán.

De mar a mar, indica Miró, responde a que «la muestra va desde esta orilla del Mediterráneo hasta Grecia, hasta el origen de la cultura», en referencia a su serie dedicada al erotismo a cuyo arte se rendía Grecia hace 2.500 años, que provocó cierta polémica cuando se expuso en La Marina de València hace un año. Miró recuerda que estas esculturas con juegos sexuales de acero corten se mostraron por primera vez en el castillo de Santa Bárbara en 2008 sin niguna protesta y también se instalaron en el MUA años después. «Mira que se ha visto y nunca había pasado nada. La polémica la ve quien quiere verla», comenta el artista, que muestra aquí su faceta más escultórica en una de sus mayores exposiciones.

De las 26 esculturas de gran formato (de 2 y 3 metros de ancho o alto), 13 pertenecen a la suite griega –en el paseo de la playa de L'Espigó– y otras 13 a la serie de pinturas –en el jardín del Plau Altea– con referencias al mundo del arte como el Gernikabou –instalado en el mirador de la Plaza de la Iglesia– en homenaje al Guernica de Picasso, la silla del estudio de Van Gogh o la pipa de Magritte. En el interior, cuadros de sus personajes favoritos («poetas, pintores y amigos de la cultura», inica) se renovarán a finales de enero por la Suite Havana. El resto permanecerá en Altea durante seis meses.

«Pintura musicada de cine» en la galería Sharon Art de León


Además de Altea, Antoni Miró acaba de inaugurar en una galería de León una treintena de litografías dedicadas a clásicos del cine, Pintura musicada de cine, con texto del periodista Vicente Romero, con quien hizo en 1972 la serie América negra. Al cine de Chaplin, Harold Lloyd o Mary Poppins se suman películas como La reina de África o Bienvenido Mr. Marshall y, añadidas por él, Carmen y Furtivos. Antoni Miró prepara una nueva serie de desnudos, Nus i nues, «y por primera vez pinto a algún hombre», avisa él.

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