18 de agosto de 2019
18.08.2019

La zorra fiel del chiringuito de Tormos

Micaela baja de la sierra cada noche para comer la ración diaria que le deja el dueño del local de la piscina municipal de Tormos

17.08.2019 | 20:34
Micaela, ante el plato de comida que le deja cada noche el dueño del chiringuito.

«Se ha convertido en la mascota del pueblo», asegura encantado.

Micaela pasea sus orejas con puntas negras a la hora de la cena por el chiringuito de la piscina municipal de Tormos, el pequeño pueblo de la Marina Alta donde se ha convertido en la clienta más fiel sin faltar a su ración diaria de alitas, hamburguesa o pienso desde su refugio del cercano monte.

Cada noche, entre las nueve y las once, esta zorra salvaje abandona su hogar en la sierra de Resingles para degustar las delicias que con cariño le ha dejado el dueño del chiringuito, Félix Aranda, que ha recordado la primera vez que la vio en junio del año anterior, precavida «pero nunca asustada».

Esta pelirroja, joven y extrovertida, que recibe su nombre porque «le cae bien», asoma su hocico por la pinada de la parte trasera del chiringuito en busca de su ración diaria para la sorpresa de las personas que visitan Tormos por primera vez ya que, como afirma Félix, Micaela es conocida por todos los tormeros: «Se ha convertido en la mascota del pueblo». Zorros populares como los protagonistas de la versión de dibujos animados de Robin Hood, el Fantástico Mr. Fox de Roald Dahl o Nick Wilde, coprotagonista de la oscarizada «Zootrópolis», no son competencia para Micaela en esta localidad de la comarca alicantina puesto que «hasta hay gente que sube al chiringuito solo para verla».

La zorra, a la que se le presuponía un comportamiento salvaje, ha demostrado ser un animal tranquilo, que se deja fotografiar y que poco a poco permite que más personas se le acerquen, aunque se puede mostrar algo tímida ante tanto público.

Cuando el chiringuito cierra en septiembre es habitual que merodee, aunque «más flaca», por las calles de esta población situada entre el mar y la montaña, al noroeste de la provincia.

Micaela, que reconoce su nombre cuando la llaman, muestra una gran cercanía con Félix, pero parece que otros empleados de su «restaurante» favorito también se han ganado su confianza y, de hecho, esta misma semana apareció en la puerta de la casa de la cocinera del establecimiento.

Cómo encontró la zorra la residencia de la cocinera es todavía un misterio, pero lo que está claro es que Micaela cumple con la astucia que se le supone a su especie, la más abundante del monte mediterráneo, con una media estimada en 0,41 ejemplares por kilómetro cuadrado, según ha publicado la revista «Scientific Reports» en una noticia recogida por Efeverde.

A pesar de este dato, Félix asegura que Micaela es la única a la que ha visto aparecer en Tormos, fuera de su hábitat natural, aunque algunas mujeres del pueblo le cuentan que ellas sí que han visto a estos animales pulular por esta pequeña localidad.

También ha dado muestras de su carácter sociable con los animales domesticados. Al parecer, dentro del complejo hay dos crías de gato a las que pensaron que Micaela iba a cazar para comer «porque era su instinto» pero que, sin embargo, se han convertido en sus mejores compañeros de juegos.

La afable Micaela volverá esta noche a su chiringuito favorito para su cita diaria con Félix y el resto de clientes, en un ambiente donde flota el olor combinado del cloro de la piscina y los pinos, la brisa refrescante del monte y las sonrisas de la gente por verla una vez más.

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