03 de julio de 2019
03.07.2019

Cortar las alas al arte

El valenciano Eros Recio, con síndrome de Down, presenta una queja ante el Síndic por la ausencia de formación artística pública para personas con diversidad funcional

02.07.2019 | 21:33

El joven de 23 años empezó a estudiar danza a los 7 años y ha hecho un cómic.

Con 7 años empezó con la capoeira porque quería bailar y sus padres pensaron que sería bueno para su psicomotricidad. Luego pasó a los bailes de salón, después a cursos de danza contemporánea hasta que con 12 años hizo la prueba de acceso al Conservatorio Profesional de Danza de València y consiguió entrar. Cuando acabó, las puertas se cerraron.

Eros Recio es valenciano, tiene 23 años y es bailarín, actor y ahora dibujante de cómic. Además tiene síndrome de Down. Y eso hace que no pueda desarrollar estudios oficiales superiores para continuar con su formación artística, porque no se contempla en la legislación.

Eso le trajo hasta Alicante el pasado viernes, con el objetivo de presentar una queja ante el Síndic de Greuges, José Cholbi, «por la ausencia de formación artística pública para las personas con discapacidad en la Comunidad Valenciana, con el ruego de que elabore una resolución que sea entregada al Gobierno valenciano para que solucione esta lesiva situación que discrimina a las personas».

En toda la regulación dictada por la Generalitat sobre las enseñanzas artísticas y superiores «no se alude en ningún momento a la inclusión de personas con discapacidad (...), convirtiendo a estos ciudadanos en ajenos a toda enseñanza de música, danza, arte dramático, conservación y restauración, diseño, artes plásticas, cerámica, vidrio y todo aquello que pueda significar creatividad». Algo que supondría abrir «un desarrollo laboral autónomo», al tener titulaciones oficiales.

Eros destaca que «soy el único alumno con Síndrome de Down que ha tenido el Conservatorio Profesional de Danza de València» y «todo lo que hice allí fue gracias al interés y ayuda de los docentes», porque «no había legalmente ninguna previsión en este sentido».

Además de recibir clases de danza, que le han llevado por diferentes ciudades para dar clases con maestros como Mijail Barysnikov, Eros Recio ha puesto en marcha una veintena de espectáculos de danza y teatro que ha presentado en diferentes escenarios. El último de ellos, En busca del fin del mundo, obra de Pablo Bas que estrenará en breve.

A todo esto se añade que acaba de publicar un cómic, Coraje. El día en que murió mi amigo Sergio, convirtiéndose en el primer autor con Síndrome Down de una publicación de estas características. En sus páginas dibuja y narra el suceso ocurrido el pasado año en un campamento destinados a chicos y chicas con esta diversidad funcional, en el que falleció Sergio, de 24 años. Este joven compartía habitación con Eros, y ahora ha querido rendirle homenaje y pedir justicia porque, tal como recoge el cómic, avisaron a los monitores de su desaparición, «pero no fueron escuchados», afirma Carlos Recio, padre de Eros, que incide en que no les dejaron testificar.

«Primero escribí el texto y luego hice los dibujos y el diseño de la portada», afirma este joven artista, lector de tebeos desde muy temprana edad, que no quiere olvidar a su amigo.

Eros quiere seguir haciendo cómic. El próximo será «de amor», sobre él y su novia, Mariana. «Ella será Venus y yo Adonis; y al final le diré que es la chica de mis sueños». También quiere seguir bailando porque, afirma, «bailar me encanta, me hace libre», y ser actor. Si tiene que elegir compañero de reparto para una película pues se queda con Mario Casas. «Y recorrer el mundo; yo con Mariana», asegura el joven valenciano.

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