16 de mayo de 2019
16.05.2019

La Cubana se ríe de la muerte en «Adiós Arturo»

La compañía catalana se instala en el Teatro Principal de Alicante hasta el día 26 con una comedia surrealista cargada de humor, música y diversión

15.05.2019 | 23:42
La Cubana se ríe de la muerte en «Adiós Arturo»

Humor, música, color y fiesta con el público siguen siendo los ingredientes del cóctel de los espectáculos de La Cubana, que vuelve a Alicante, después de 14 años, con Adiós Arturo, que estará en cartel hasta el día 26. Son ya 180.000 personas las que han visto desde su estreno en mayo de 2018 en València este montaje que habla «del rito de las despedidas, de los funerales, del adiós, pero alejándolo de cualquier circunstancia amarga», aseguró ayer el director de la compañía catalana, Jordi Milán, durante la presentación del espectáculo en el exterior del Principal, con número musical incluido en el que los actores interactuaron con los transeúntes.

Diez actores, que dan vida a 80 personajes, protagonizan esta obra que gira en torno al personaje de Arturo Cirera Mompou, destacada figura internacional de las artes y la cultura, «ateo y poco amante de los ritos de las despedidas, que deja escrito que se haga una fiesta cuando muera, algo que sucede a los 101 años». Con la particularidad de que como mascota tiene un loro, «que se convierte en el protagonista de todo». Este es el hilo conductor de esta propuesto en clave de comedia, que se hace específico para cada ciudad. «El guion es distinto, cambia la música... pero eso nos da marcha porque concebimos el teatro como una cosa viva».

Y es que en Alicante, Arturo Cirera es alicantino y las referencias de su vida son, como no podía ser de otra forma, de Alicante. Eso hasta que siga su gira por otra ciudad. «Cada espectáculo es un volver a empezar, es una nueva historia», afirma Milán.

La Cubana cumple 40 años en 2020, una trayectoria jalonada de éxitos. «La esencia de nuestro éxito ni la sé ni la quiero saber; saberlo es conocer la fórmula y eso da miedo porque puede hacer que te pongas a hacer teatro como una máquina que hace churros». Si que es cierto, no obstante, que «a lo mejor a la gente le gusta la cosa cotidiana porque hacemos teatro como si estuviésemos hablando con la vecina, con un vocabulario cotidiano, poco culto, entre comillas, para el teatro. Pero también tengo que decir que hemos trabajado y trabajamos un montón».

Por esta compañía, a lo largo de cuatro décadas, han pasado más de cien actores, «que luego han funcionado, como Corbacho o Santi Milán».

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