01 de febrero de 2019
01.02.2019

ADDA Simfònica aborda un programa romántico

Josep Vicent dirige al conjunto alicantino, con el pianista Juan Floristán, en obras de Rossini, Rachmaninov y Brahms

31.01.2019 | 23:09
El pianista Juan Floristán.

Alicante, ADDA, 1 febrero 2019. 20 horas.
ADDA Simfònica
Juan Floristán,
Josep Vicent.

Gioacchino Rossini
(Pesaro, 1792-París, 1868)
Guillermo Tell, obertura en mi menor
A los doce años ya había escrito Rossini sus primeras sonatas y al cumplir los dieciocho, con La Cambiale di matrimonio, abrió las puertas de los teatros del norte de Italia a sus óperas, que rompían la tradición de sus predecesores Cimarosa y Paissiello, para convertirse en el compositor más original del primer romanticismo italiano. Guillermo Tell fue compuesta en París, cuando era inspector de canto y codirector del Teatro Italiano. Fue estrenada en 1829 en la Ópera de la Rue Le Peletier, en París, alcanzando en los primeros cuatro años las cien representaciones. Fue el canto del cisne de Rossini, su última ópera, pues abandonó la escena en plena gloria sin que nunca se hayan conocido los motivos. La obertura está dividida en cuatro partes (Andante, Allegro, Andantino y Finale) y constituye un verdadero poema sinfónico ya que no toma ningún motivo del resto de la ópera. En la pieza queda de manifiesto que Rossini, en opinión de Michel Parouty, «fue un orquestador de una habilidad diabólica que exalta hasta el máximo grado la música pura», por lo que es frecuente, como hoy, encontrar esta Obertura en el arranque de los conciertos sinfónicos.

Sergei Rachmaninov
(Oneg, Novgorod (Rusia),1873-Beverly Hills (EE UU), 1943)
Concierto para piano número 2, en do menor (opus 18)
Fue estrenado el 27 de octubre de 1901 en Moscú por el propio autor bajo la dirección orquestal de Alexandre Ziloti. Un año antes, el 2 de diciembre de 1900, en un concierto benéfico, Rachmaninov ofreció un anticipo preestrenando los movimientos segundo y tercero, compuestos antes que el primero. Este Segundo concierto marca el retorno del compositor ruso a la creación después de tres años de silencio casi total al que le llevó el fracaso, en 1897, del estreno de su Primera sinfonía. Quien estaba considerado en ese momento el pianista-compositor más brillante de su generación estuvo sumido en una depresión profunda, que logró superar gracias a un tratamiento de psicoterapia que llevó a cabo un médico hipnotizador, Niels Dahl, que fue quien le sugirió escribir un concierto para piano y orquesta. Rachmaninov le dedicó la obra que acabaría siendo la más popular de sus composiciones y una de las más interpretadas por todos los grandes pianistas desde entonces. El propio compositor nos ha dejado testimonio escrito del tratamiento del psicólogo y de cómo, en un butacón de su consulta, medio somnoliente, fue plasmando la idea de esta creación. Rachmaninov no sólo reanudó una intensa actividad como compositor sino que, tras dirigir entre 1904 y 1906 el Teatro Bolshoi, emprendió una brillante carrera musical por Europa y Estados Unidos. En 1907 tocó esta obra en París en los famosos Conciertos Rusos de Diaghilev.

Johannes Brahms
(Hamburgo, 1833- Viena, 1897)
Sinfonía número 2, en re mayor (opus 73)
La Segunda de las sinfonías de Brahms fue estrenada en Viena el 30 de diciembre de 1877 bajo la dirección de Hans Richter. El inicio de su composición fue inmediatamente después de finalizar la Primera sinfonía y fue terminada en el verano de 1877, durante la estancia del compositor en un lago de la región austríaca de Carintia. Desde su estreno obtuvo un éxito considerable, superior al de la Primera, debido a la seducción sonora de la obra, sobre todo de su primer movimiento. En el estreno hubo de repetirse el tercer movimiento. A finales de 1878 fue aclamada por el público de Hamburgo, la ciudad natal de Brahms, donde éste había optado por dos veces, sin éxito, a un cargo musical, y donde le fue otorgado en 1888 el título de «ciudadano de honor». El público comenzó pronto a llamarla la Pastoral y Karl Geiringer, en su obra sobre Brahms, compara la Primera y Segunda sinfonías del hamburgués con la Quinta y la Pastoral de Beethoven. Aunque heredero del maestro de Bonn por el contenido conflictivo de su música, de Schubert por su apego al tematismo popular, y de Schumann por su lirismo, Johannes Brahms estuvo siempre muy cerca de los maestros y modelos clásicos, como se constata en esta Segunda sinfonía.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Oscars 2019

Premios Oscar

Consulta los nominados y ganadores de los Oscar 2019 y sigue en directo la Gala y la alfombra roja de los premios de la Academia de Hollywood.