12 de agosto de 2018
12.08.2018
Director gerente de Horizonte Musical

Ernesto Huesca García: «Para que haya negocio en un concierto hay que vender por encima del 70 por ciento»

Este alicantino de 62 años es el primer promotor de conciertos en la provincia de Alicante (festivales aparte), responsable de las actuaciones en la plaza de toros y de la programación musical de varios ayuntamientos

12.08.2018 | 00:45
Ernesto Huesca García: «Para que haya negocio en un concierto hay que vender por encima del 70 por ciento»

Comenzó hace 40 años en Madrid con Asfalto y hoy maneja presupuestos de seis cifras y congrega a miles de personas ante Santana, Roger Hodgson, Pablo Alborán, Dani Martín o Loquillo.

¿Ser promotor de conciertos en Alicante es una profesión de riesgo? ¿Cómo lo vive?

Pues lo vivo con sufrimiento, porque esto ha cambiado muchísimo en las últimas décadas. Antes casi todo lo que se hacía era programar para ayuntamientos. Ahora lo que más hago es la faceta de promotor, que es donde más riesgo hay, ¿que por qué lo hago?, Una razón es porque me gusta, otra porque me gusta la aventura del riesgo de si irá bien o irá mal, y una tercera porque es la forma que yo he visto de tirar hacia arriba, porque al cerrar los ayuntamientos el grifo de las subvenciones y demás, la única solución es arriesgar, invertir en uno, crear tu empresa de promotor. Afortunadamente tocamos la puerta de Alicante y el público ha respondido muy bien. Benditos sean los ayuntamientos porque hay epocas que nos han dado de comer.

¿Ha tenidos fracasos?

A lo largo de los años hay de todo, hay días buenos y menos buenos, pero yo no miro el día a día, miro el año. Si has hecho 40 conciertos y te han salido tres mal, 28 bien y diez ni sí ni no, pues bien está.

¿Cuál es el porcentaje que diferencia el éxito del fracaso? ¿A partir de qué momento respira tranquilo?

Vender un 50% de las entradas es un fracaso total. Para funcionar bien hay que vender por encima del 70%. Pero no es lo mismo un concierto en un auditorio o teatro, con aforos de 1.300, que, por ejemplo, la plaza de toros, donde jugamos con casi 8.000, tienes que llevar artistas de más caché y el riesgo es más grande. Menos de 5.000 personas en la plaza de toros de Alicante es un fracaso.

¿Qué artistas son apuestas seguras?

Seguro seguro en este mundo de la música no hay nada. Pero este año hay un artista muy bueno muy bueno que es Pablo Alborán. Sacamos las entradas a la venta allá por diciembre y no llegaron a Navidad las entradas. Precisamente el viernes salieron a la venta más entradas por las obras que se han hecho en la plaza. Casi 2.000 personas más.

¿Y el artista con más riesgo de este verano?

Umm no me gusta decirlo porque si lo lee se ofende. Hay de todo, yo prefiero quedarme con los más ventajosos.

¿Y qué artista no ha podido fichar y le hubiera gustado traer?

Pues ahora mismo en el tintero se nos ha quedado para este año Manolo García, que no ha querido venir, pero tenemos la palabra, espero que valga, para el próximo año. Yo lo entiendo, son artistas de un caché alto y no solo piensan en hacer su caja, sino también que los promotores ganemos... No se ha podido hacer porque ha ido a València y a Murcia, nosotros estamos en medio. Hemos llegado a un acuerdo para que en 2019 haga Alicante y no València y Mucia. Te sabe mal pero entiendes que es así.

¿Con quien ha trabajado y no volvería a hacerlo?

La verdad es que no tengo ninguno sentenciado. Mi camino ha sido bastante apacible, aunque con algún calentón a veces.

¿Desde el punto de vista del promotor, todos los conciertos son iguales, ya sea un artista nacional, un grupo indie español o una banda de rock internacional? 

Varía todo. Si son internacionales tienen sus exigencias y tienes que dedicar una mayor cantidad de gente a ellos.

¿Qué piden los extranjeros? ¿Son más caprichosos?

Bueno, la gente de la calle habla mucho y dice que piden rarezas. Yo soy de los que piensan que los artistas son genios y los genios tienen rarezas.

Por ejemplo...

Pues suelen pedir muchos caprichos de catering y después se queda casi todo ahí. El martes para Santana hubo que montarles un restaurante entero en la plaza de toros. Y a las seis de la tarde Carlos Santana dijo que, ya que estaba en Alicante, le apetecía un arrocito: hubo que encargar una paella para 16 para tomarla después de las pruebas a las ocho de la tarde... y si tomaron tres bocados ya es decir mucho.

¿Los españoles son menos exigentes?

Sí, pero también los altos altos entran en tonterías.

No me va a decir nombres.

Bueno... Para ir a trabajar no hece falta montar una cena para veinte personas cuando luego son tres. Se exige demasiado. Se les pone y no lo utilizan.

¿Hay cachés exagerados?

Ahora mismo los cachés están siendo muy altos, bastante altos. Pienso que se nos ha vuelto a ir otra vez la cabeza. Años atrás estaban altísimos. Con el tema de la crisis eran más flexibles y se negociaban. Ahora otra vez estamos con que cualquier artista de nombre y primera categoría no te baja de los 70.000 euros más gastos. Entonces el precio de las entradas no puede bajar de 35 o 40 euros.

¿Cómo casa la pasión por su trabajo con los números?

Hay que tener mucha pasión para dedicarse a esto. Puedes tener a diez personas trabajando un mes y a veces no te queda ni un céntimo. Antes, hace años, el artista cobraba antes del concierto. Ahora cobra antes de venir, se paga una parte al firmar el contrato y otra unos veinte días antes.

¿Se siente bien tratado por las administraciones, le ayudan o le ponen zancadillas?

Me siento bien. Las leyes están para cumplirlas. Nos tienen que controlar aforos, requisitos o normas de seguridad. A veces te sabe mal que se pongan exigentes pero es necesario.

¿Alicante reúne las condiciones para los conciertos que su empresa organiza o necesita mayores recintos?

Al paso que llevamos, Alicante necesita algún recinto más grande que la plaza de toros. El Rico Pérez es poco accesible, cuando no hay competición es verano, que si estropeas el cesped y demás... habría que ver una zona más amplia que los 8.000 de la plaza de toros. No estaría de más un lugar para 14.000 personas, pero ¿qué artista te trae 12.000 o 14.000 personas? Nacionales, uno o dos. ¿Interesa tener esa infraestructura para uno o dos días al año?

¿En qué lugar piensa?

La zona Volvo sería el lugar ideal en Alicante, lo que ocurre en la Volvo es que los costes son bastante altos. Hacer una promoción de un artista como los que van a la plaza de toros no baja de los 130.000 o 140.000 euros. Si traemos a un artista un poco más caro ya nos vamos a los 200.000, y si encima hay que pagar unos costes de recinto, pues ya los gastos son incalculables.

¿Cómo ve el panorama de las pequeñas salas de conciertos?

Yo, además de los conciertos de artistas de nivel uno, estoy sacando a un grupo indie, Siena, y nos tocar luchar puerta a puerta, colocándolo de telonero... Estos artistas tocan en salas pequeñas que ni siquiera se llenan, la gente no va porque no conoce al artista, vamos los cuatro bohemios, es la pura realidad, amantes de la música.

¿No se ha planteado tener una sala propia?

Se ha planteado, lo que pasa es ¿y luego qué hago? ¿discoteca? Porque ¿cuantas público hay para traer por ejemplo dos artistas al mes por lo menos? Pues ya que no pude hacer en salas me metí a empresario de la plaza de toros de Alicante en verano. Y en invierno hacemos teatros.

¿Y no le interesa hacer festivales?

Me han propuesto hacer festivales pero yo veo que hay saturación. En cada localidad hay uno. Y una cosa que no me gusta de los festivales es que no va la gente a ver a artistas, va de cultura de festival, muchas veces sin saber lo que van a ver. Yo soy un defensor a ultranza del artista y su concierto.

Ahora mismo el Ayuntamiento de Alicante ha convocado un concurso para un festival de rock.

La experiencia me ha dicho que cada vez que vas con grupos pequeños el éxito de público es escaso. Con un cartel con cuatro o cinco grupos locales el público que asiste es poco. Eso solo se puede hacer si está subvencionado por las administraciones, como empresa particular es inviable.

¿Por qué ha bajado el precio de las entradas de Vetusta Morla?

Porque cuando se contrató a Vetusta los costos eran altos. Ahora con la apertura de una nueva puerta en la plaza aspiramos a meter más público y podemos reducir el precio.

Pero las nuevas entradas para Alborán no han bajado de precio.

Es que el precio para Alborán ya estaba reducido. El precio era inferior al de Vetusta.

¿No cree que los conciertos son caros?

El usuario igual lo ve alto, no digo que no, pero la empresa hace números y tiene que ver si es rentable o no. El que paga lo ve mucho y el que cobra lo ve poco. Eso me pasa a mi con los managers de los artistas que me piden un caché que yo veo alto y ellos me dicen que está reducido. Hay que tener en cuenta que en el precio de las entradas está incluido el IVA y la SGAE, y menos mal que el IVA se bajó del 21 al 10 por ciento.

Y apenas se nota.

Las entradas han bajado algo, unos dos euros, no se pueden bajar más.

¿Qué pasa cuando un artista como Serrat cancela su concierto de Torrevieja?

Pues que pierdo todo lo invertido. Hay compañías de seguros pero no te aseguran el beneficio industrial. Te cubre gastos pero nada de las entradas, que estaba todo vendido.

¿Se siente reconocido socialmente?

Yo me siento ogulloso de lo que hago, me siento querido, eso para mí es lo que vale. Agradezco a toda la gente que viene, a Alicante por la buen aceptación que han tenido los conciertos en estos seis años.

¿Se ha planteado expandirse fuera de Alicante?

Sí, tan pronto como acabe la temporada actual. Ya tenemos contactos para crear un grupo humano más amplio y abarcar más zonas en este país.

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