El suspense policial, la magia del bosque y los secretos familiares son los tres ingredientes sobre los que pivota la adaptación cinematográfica de El guardián invisible, primer volumen de la popular trilogía del Baztán de la novelista Dolores Redondo, que llega este viernes a los cines. Así lo explicaron su director, Fernando González de Molina, curtido en la adaptación de bestsellers como Palmeras en la nieve o Tres metros sobre el cielo, y Marta Etura, que se pone en la piel de la «luchadora» y al mismo tiempo «frágil» inspectora Amaia Salazar.

«La película empieza como una investigación policial, pero tira de esa línea para contar el drama de Amaia y los secretos de su familia, y a la vez mantiene los elementos mágicos y mitológicos de la novela», señala el director. González de Molina ha cambiado las exóticas playas guineanas de Palmeras en la nieve por la implacable lluvia del valle navarro del Baztán, un clima que ahonda en la atmósfera opresiva de la trama, que le atrapó desde el primer momento en que leyó la novela.

«La leí en un viaje a Colombia durante el rodaje de Palmeras y me encantó, pero los derechos los tenía un productor alemán, y pensé que sería imposible rodarla», comenta. La suerte quiso que ese productor alemán se hubiese puesto en contacto ya con las españolas Atresmedia y Nostromo y al final acabaron fichándole para pilotar el proyecto.

La película arranca con el descubrimiento del cadáver de una adolescente en los márgenes del río Baztán, en Navarra. La inspectora Amaia Salazar dirige la investigación que le lleva de vuelta a su pueblo de origen, Elizondo, del que llevaba huyendo toda la vida. Mientras siguen apareciendo cadáveres de adolescentes, la inspectora trata de resolver el caso y al mismo tiempo lidiar con los fantasmas de su pasado. Etura explica que «la llave» para acceder al personaje fue precisamente comprender ese pasado y «su terrible herida a través de los afectos familiares».

«Es una tía a la que nadie ha regalado nada, es muy profesional y ha llegado donde está por su personalidad y su eficacia», señala la actriz, que volverá a ser la inspectora Salazar en las siguientes entregas de la trilogía. «Para ella lo importante es salvar vidas y no tiene problema con parecer dura, fría o caer mal», prosigue. Eso sí, cuando llega a casa, abandona su «coraza» y muestra su lado vulnerable.

Según González Molina, la actriz no ha tenido que hacer grandes esfuerzos para entender a Amaia porque «lo lleva en su ADN». «Ella es vasca y entiende muy bien ese matriarcado, mujeres fuertes, valientes e independientes que luchan y sobreviven, y aparte Marta también vive en esa dualidad, es una persona con carácter y firme, pero al mismo tiempo frágil», asegura el director.

Elvira Mínguez como hermana de la protagonista, Itziar Aizpuru (Loreak), Patricia López y Miren Gaztañaga completan el coro de mujeres en el filme, mientras que Francesc Orella, Pedro Casablanc o Paco Tous componen el universo policial.

La trilogía del Baztán ha sido un fenómeno literario con un millón de lectores en España y traducido a más de 30 lenguas.

La escritora Dolores Redondodijo ayer que la película sobre su novela «está por encima de las expectativas que se habrán marcado muchos»y considera que respeta las tres líneas esenciales de la novela: el matriarcado, la trama policial y la parte mitológica, aunque no les de la misma importancia.