14 de febrero de 2015
14.02.2015

Doble presencia de Richard Strauss

La Filarmónica Checa incluye en su concierto de mañana en el ADDA obras de García Abril y Schumann

13.02.2015 | 23:32

Antón García Abril (Teruel, 1933)

Celibidachiana

Del cabeza de la dinastía Bach escucharemos este año tres obras en la temporada del ADDA, las dos canciones profanas que integran este programa y su Misa en si menor, BWV 232, programada para el 10 de diciembre por solistas, coro y orquesta del Balthasar Neumann Ensemble.

Robert Schumann (Zwickau, 1810-Endenich, 1856)

Concierto para violonchelo en la menor (opus 129)

El compositor romántico alemán, que había nacido en Sajonia y moriría apenas cumplido los 46 años en un psiquiátrico cerca de Bonn, compuso este concierto para cello y orquesta en 1850, el año en que es nombrado director municipal de música en Dusseldorf, cargo del que tuvo que dimitir muy pronto por su incapacidad para el cargo. Llevaba diez años de matrimonio con la pianista Clara Schumann (Wieck de soltera). Es una obra inmediatamente anterior a su Sinfonía número 3 Renana y participa con ella del mismo clima de felicidad creativa y rapidez de ejecución. Las tres partes de este concierto (Allegro, Adagio y Finale) se encadenan sin interrupción y constituyen una importante obra del repertorio del violonchelo.

Richard Strauss (Munich, 1864-Garmisch, 1949)

Till Eulenspiegel (opus 28)

Segunda presencia de obras de Strauss de las tres ocasiones en que se incluyen en los programa del ciclo 2014-2015 de grandes orquestas en el Auditorio de la Diputación. El título alemán completo del poema sinfónico es Divertidas travesuras de Till Eulenspiegel, según el cuento picaresco, en forma de rondó y es el más corto de los poemas sinfónicos strausianos. Fue compuesto y estrenado en 1895, dirigiéndolo Strauss en su ciudad natal, la capital bávara. El personaje histórico, un campesino que vivió en el Norte de Alemania en la primera mitad del siglo XIV que fue portavoz y símbolo de la agitación de las clases rurales en rebelión contra la burguesía ciudadana, lo convierte Strauss en un especialista en bromas y engaños, un genio de la provocación, al que que sitúa al final de sus días en un patíbulo, ejecutado como un malhechor, cuando pereció realmente en 1350 de la «muerte negra» (peste).

El caballero de la rosa (suite) opus 59

En 1934, casi un cuarto de siglo después del estreno de la ópera del mismo nombre, escribió Richard Strauss una suite de valses para orquesta con elementos provenientes del último acto de El caballero de la rosa (Rosenkavalier). Diez años más tarde, en 1944, compuso una nueva suite de valses pero esta vez con elementos de los dos primeros actos de la ópera. La orquestación de 1934 se convertiría en segunda suite y ésta última, estrenada en Londres en 1946, es la que ha quedado en los programas sinfónico como primera suite (opus 59). Es más una evocación de la Viena imperial que una esencia del vals vienés, con un desarrollo que finaliza en un clima de opereta.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook