15 de octubre de 2013
15.10.2013
 

Una historia llamada Diputación

La institución provincial recorre su trayectoria desde su puesta en funcionamiento en 1822 hasta la actualidad, en una exposición en la
que se exhiben documentos de su archivo

15.10.2013 | 05:00
Una cédula personal, similar al DNI actual, emitida en 1874

­Francisco Fernández Golfín fue el primer presidente de la Diputación Provincial de Alicante en 1822. Y la única imagen que se conserva de él, es la que aparece, con los ojos vendados, en el cuadro El fusilamiento de Torrijos, de Antonio Gisbert, que se encuentra en el Museo del Prado. El primer boletín que publicó la institución data del 5 de septiembre de 1834 y se trata de una «Real Orden de la disolución de los cordones establecidos para evitar la propagación del cólera-morbo». Estos son solo algunas de las curiosidades que se pueden descubrir en la exposición El archivo, memoria de su historia, con la que la Diputación pretende conmemorar los doscientos años de existencia de estas instituciones, cuya creación se contempla en la Constitución de 1812, y que se puede ver en el palacio provincial hasta el próximo 23 de noviembre.
La muestra, coordinada por la directora del Archivo de la Diputación, María Ángeles Martínez Micó, realiza un recorrido por la historia de este organismo, desde su puesta en marcha en 1822 hasta la actualidad, a través de paneles explicativos y también de vitrinas con documentos y objetos originales. «En el archivo contamos con documentos desde el siglo XVIII hasta ahora, como reflejo de todo lo que ha ocurrido en la provincia, no solo de lo que ha hecho la Diputación sino también de su función como organismo que controlaba a los ayuntamientos», asegura Martínez Micó.
Y es que hasta el Estatuto de Calvo Sotelo de 1925, la institución provincial, que aglutina ahora a 141 municipios, actuaba como controladora de las finanzas y presupuestos de los ayuntamientos. Sus funciones pasaban por fomentar el desarrollo de la provincia, la red de caminos, la supervisión de los ayuntamientos y la beneficencia. Solo después de 1925 se creó la llamada autonomía local, «que ahora está tan de moda». Entonces sus atribuciones cambiaron dirigiéndose hacia medio ambiente, fomento de la industria y la agricultura, el agua y la cultura.
La exposición se ha estructurado en torno a tres ejes. El primero se centra en la historia de la institución, sus protagonistas, el desarrollo normativo, la formación de la provincia y la evolución de la Diputación a lo largo de los años. El segundo, su gobierno y administración, su personal, su hacienda y su patrimonio. Y la tercera, los servicios, las actividades y las funciones que ha desarrollado en estos casi 200 años.
Así, la muestra recoge de manera cronológica el listado de presidentes de su historia, además de los acontecimientos más destacados impulsados por la Diputación, como la creación de la primera universidad o de la Caja de Ahorros Provincial. También se hace un recorrido por las diferentes sedes por las que ha pasado, desde el Palacio de Soto Ameno, ahora sede de la Cámara de Comercio, o el convento de las Monjas Capuchinas, hasta el edificio actual construido por Juan Vidal e inaugurado en 1931 con la presencia de Azaña, momento del que hay un testimonio gráfico.
En el tema de la beneficencia destacan los documentos sobre el manicomio que se puso en marcha en Elda y luego se trasladó a Santa Faz; la Casa de Beneficencia que estaba donde se erige ahora el ADDA; el Hogar Provincial o el Hospital Provincial. «La Diputación tenía la obligación de dar un oficio a los niños recogidos, por lo que contaba con una imprenta, una vaquería, una barbería...», apunta la directora del archivo.
Se hace un recorrido igualmente por el patrimonio de la Diputación: caminos, edificios, áreas recreativas, obras de arte, yacimientos y el propio archivo. «La Diputación tiene entre sus funciones organizar los archivos de otros ayuntamientos y son ya 80 centros los que organizamos, clasificamos, digitalizamos y gestionamos desde aquí».
En cuanto a las vitrinas, además de los documentos citados al principio, se muestra el primer acta que recoge la instalación de la Diputación, el 15 de mayo de 1822, manuscrito que deja constancia de la apertura de esta institución. Además, como curiosidad, se exhibe el temario de una oposición que se convocó en 1924 para practicantes, a lo que se añaden memorias de la Diputación y registros de entrada de documentos.
Además, se expone la primera convocatoria del concurso de bandas de música, que aún sigue hoy en día; el cuaderno de trabajo de los ingenieros que realizaron el camino vecinal de Pego al mar en 1860; el libro de suministros al ejército en 1879, «que es muy interesante porque se puede sacar el precio medio de los alimentos en esa época»; o una cédula personal de 1874, documento similar al actual carné de identidad, «que era obligatorio para aquellos que tenían ingresos». Otra curiosidad es el cartel de la tradicional corrida de beneficencia, en este caso de 1901, con los toreros Mariano Ledesma e Isidro Grande.
La idea es que esta exposición sea la precursora de otras monográficas que se dediquen a un aspecto concreto de la Diputación y que de esta manera, «podamos ir sacando y mostrando la documentación del archivo», destaca María Ángeles Martínez.

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