23 de enero de 2013
23.01.2013

Poesía que se hace música

Un trabajo del Gil-Albert analiza cómo la canción de autor de los 60 y 70 ayudó a difundir la obra de Miguel Hernández

23.01.2013 | 01:00

¿Es Miguel Hernández más conocido por su poesía o por la música que pusieron a sus versos? La línea es difusa puesto que el poeta oriolano es, junto con Federico García Lorca, uno de los poetas más presentes en las letras de muchas canciones que han popularizado músicos como Serrat, Jarcha, Víctor Jara o Paco Ibáñez.
Sabrina Riva, profesora de Letras por la Universidad Nacional de Mar del Plata y estudiante el pasado año del Máster de Estudios Literarios de la Universidad de Alicante, obtuvo una beca de 2.500 euros del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert para concluir su proyecto de investigación Imprimiendo en el aire. Miguel Hernández y la canción de autor, en el que pretendía "reconstruir la figura del poeta oriolano como escritor "popular" a través de la canción de autor de los años 60, estrechamente vinculada a la literatura", que posibilitó "el acercamiento de la palabra hernandiana a la inmensa mayoría".
Riva ha podido comprobar su hipótesis de trabajo y recuerda que Miguel Hernández "no gozó de reconocimiento en vida y su poesía se leía de manera clandestina. Años después, la canción de autor, con Paco Ibáñez y Serrat a la cabeza, contribuyó a su difusión mucho después de su muerte", tras indicar que Andaluces de Jaén fue la primera canción que se grabó basada en un poema de Hernández, compuesta e interpretada en 1967 por Paco Ibáñez.
A partir de ahí, la canción de autor recupera e intensifica la figura del poeta como escritor popular, "que ya estaba presente en su propia poética, y propicia una difusión de la palabra hernandiana sin precedentes", señala Riva, que aclara que Hernández ya desprendía en vida una identidad simbólica de escritor vinculado a arquetipos de poeta: el poeta-pastor, el poeta del pueblo y del sacrificio, "esto lo forja Miguel Hernández en vida, da lugar a una imagen simbólica que luego retoman los cantautores de los 60 y 70, que debido al carácter reivindicativo que adquieren los autores de la nueva canción, se sienten identificados con su origen humilde, su ímpetu juvenil y esperanzado, y se adaptan su poemas más combativos, pertenecientes sobre todo a Viento del pueblo y a El hombre acecha".
Aceituneros, Vientos del pueblo, El niño yuntero, Las cárceles y El herido son los poemas que más se cantan en esta época y Joan Manuel Serrat es sin duda "el cantautor que más ha contribuido a la divulgación de la obra hernandiana. Es el más directo, el más masivo y el que tuvo más repercusión a ambos lados del Atlántico, y generaba una identificación inmediata con la juventud de la época".
Pero Serrat, que dedicó varios discos monográficos al poeta en los años 70 y más recientemente, con motivo del centenario de su nacimiento, grabó en 2010 Hijo de la luz y de la sombra, no fue el único que se decidió a musicar sus poemas en esta época, ni sólo en España. También lo hicieron Joan Baez, Víctor Jara, Los Juglares, Silvio Rodríguez, Luis Pastor, Alberto Cortez, Adolfo Celdrán, Jarcha o Mocedades. "Los cantautores comparten las reivindicaciones ideológicas enarboladas por el oriolano, se identifican afectivamente con el autor y sienten empatía con él por sus orígenes humildes, apunta la autora del trabajo, que añade que también "reconocen la musicalidad de su poesía, su virtualidad oral, y le consideran poeta del pueblo".
La lista es larga y, como recoge Sabrina Riva, hay una discografía cercana a los ochenta autores que han musicado poemas de Hernández a lo largo de los años y de estilos muy diversos, además de los cantautores, con especial peso del flamenco y el rock en los años 80 y 90. Desde Enrique Morente, Camarón de la Isla, Lole y Manuel Pata Negra o La Barbería del Sur, hasta bandas como Konsumo Respeto, Extremoduro, Sabina o incluso Manolo Escobar o Nana Mouskouri.

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