20 de junio de 2010
20.06.2010
40 Años
TOROS

Llega el acontecimiento de la Feria de Hogueras

El acontecimiento de la feria, al menos a priori, tendrá lugar esta tarde con la alternativa de Alejandro Esplá

20.06.2010 | 02:00
Llega el acontecimiento de la Feria de Hogueras

El acontecimiento de la feria, al menos a priori, tendrá lugar esta tarde con la alternativa de Alejandro Esplá. Necesita el joven, tercera generación de la familia que se dedica al toro, que una vez arrastrado el sexto toro de la tarde la gente hable de él. Llega al doctorado con una carrera como novillero cuanto menos intermitente, habiendo actuado menos de lo deseable y, lo que es peor, en tono descendente. Desde aquella presentación con puerta grande en 2007 un 23 de junio de buena mañana hasta hoy, ha pasado algo más de una cuarentena de paseíllos y pocos éxitos de tronío. Aunque en principio la ceremonia estaba prevista para el día de San Juan, se cruzó Chota de por medio... Que no, que no es que el torero esté como una chota, sino que le salió un festejo para torear en Chota, localidad peruana, y como las cosas están como están, a hacer las américas bien tempranito que se irá el nuevo matador.
Volverá Luis Francisco Esplá, padre del toricantano y 33 años de torería a cuestas, para estar en fecha tan importante de su primogénito y para despedirse con algo más de gracia que en 2009, cuando un "campanazo" ganadero hundió todo atisbo de posible brillantez. Un lujo para la afición volver a ver a Esplá, que anda recogiendo reconocimientos a su larga trayectoria. Generosa que está siendo la afición con él, como con pocos toreros que recuerda uno.
Tanto alicantinismo y con tan marcado acento hay en el cartel de hoy que parece llegar de tapadillo el testigo del evento, Morante de la Puebla. Pocos recuerdan, de entre los aficionados viejos (esa era una calificación de categoría antiguamente), un diestro de tan marcado acento artista con tal capacidad lidiadora. Morante bebe, como los buenos escritores, de las fuentes clásicas, de Belmonte y El Gallo, de Paula y de Ordóñez. Y los amalgama en una personalidad acusadísima que aúna el toreo bohemio con la estridencia más improvisada. Madrid, la plaza con el público más exigente -y, a veces, el más incomprensible-, lleva varios años avalando el caudal de creación del torero sevillano.

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