15 de junio de 2009
15.06.2009

Un museo comercial para la provincia

15.06.2009 | 02:00

La provincia cuenta con industrias de relevancia histórica que, desaparecidas o no, podrían aunarse en un Museo Comercial. Y es que los ejemplos son muy numerosos: turrones en Xixona; chocolates en La Vila; uva de mesa del Vinalopó; nísperos de Callosa de Sarriá: dátiles, palmas y deportivos en Elche; conservas en la Vega Baja; pasas en Dénia y Jávea; mimbres en Gata de Gorgos; azafranes, especias e infusiones en Novelda; arroces en Pego; alfombras de Crevillente; calzados de vestir en Elda y Petrer; para niños en Villena; alpargatas y aparatos eléctricos en Aspe; juguetes de hojalata y plástico en Ibi; de madera en Dénia; muñecas de Onil; industrias metalúrgica, textil, aceitunas rellenas, licor de café y papel de fumar en Alcoy; fábrica de tabaco, helados, salazones y tejas en Alicante; anises y aguardientes de Monforte del Cid; vinos y fondillón de Monóvar; cementos en San Vicente del Raspeig; Salinas de Torrevieja y Santa Pola...
El coleccionista David Beltrá, también licenciado en ADE por el CEU San Pablo de Elche, sostiene la necesidad de crear un Museo Comercial para la provincia en un espacio que aúne todos estos productos y variedades haciendo "un merecido homenaje a cada una de las empresas, marcas o familias alicantinas que han dedicado su vida al continuo esfuerzo que ha engrandecido a cada sector y ciudad", afirmó. Y es que, aunque algunas localidades de la provincia sí que cuentan con algún museo, Beltrá añade que esto no es más que una visión "parcial" ya que no se incluye la "totalidad" de sus marcas por evidencias competitivas y de mercado. Por todo ello, el lugar idóneo para este encuentro sería un Museo Comercial "neutral" que reconocería y uniría a todas las empresas, a parte de ser éste un valor turístico de futuro.

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