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Sus gestos les delatan - Comunicación No Verbal Científica
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Sonia El Hakim

Analista de conducta en la especialidad de comportamiento no verbal por el Criminal Profiling and Behavioral Analysis International Group. Formadora y conferenciante en Comunicación No Verbal. Más sob

Sobre este blog de Comunitat

Es imposible no comunicar. Lo hacemos aunque estemos callados a través de nuestro cuerpo. Éste es un blog de análisis de la comunicación no verbal.


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  • El verdadero relevo de Rajoy

    Echo de menos los lapsus que hacía Rajoy, que le daban un poco de salero a la vida política. Sin embargo, parece que el candidato número uno por Huelva, Juan José Cortés va a tomar el relevo de Rajoy en esto de los deslices verbales. 

    Esta semana, Cortés nos ha deleitado con un intercambio de nombres y apellidos de los candidatos a la Presidencia del Gobierno, incluyendo a su propio jefe, a Pablo Casado, al que llamó Pedro.

    Pero ¿por qué se produce un desliz verbal o lapsus linguae? Un desliz verbal implica decir una palabra en lugar de otra. Hay diferentes motivos por los que cometemos ese fallo. Pero siempre implica que tenemos la palabra que hemos dicho por error en la punta de la lengua. Por lo que sea. Porque hacemos alguna asociación de ideas y además estamos nerviosos, como creo que es el caso que os comento hoy. Me recuerda a otro desliz muy sonado de Nicolás Maduro.

    Fijaos que dijo “así como Cristo multiplicó los penes”, en lugar de decir que multiplicó los peces y los panes. Hizo una contracción de las dos palabras y formó una nueva. Pero claro, el significado cambió sensiblemente.

    Pero los deslices verbales también se pueden producir en procesos de falseamiento, o sea, cuando mentimos. ¿Y eso por qué? Pues porque la primera condición para poder mentir, para poder decir algo falso, es inhibir la verdad; o sea, dejar de decir la verdad, para poder decir la mentira. Lógico, ¿no? Pero resulta que cuando yo tengo muy presente la verdad, esa información está en mi memoria de trabajo; es decir en la memoria que utilizamos para formar las frases. Digamos que está en la punta de la lengua. Eso hace que, en ocasiones, fruto de los nervios por estar mintiendo o de la complejidad excesiva de la mentira respecto a mi capacidad intelectual en ese momento, o por falta de concentración, a veces pasa que mi cerebro pierde la habilidad de inhibir la verdad, de retenerla, y no decirla. Y se escapa. Se escapa en forma de desliz verbal. Los deslices verbales son uno de los aproximadamente 20 indicadores verbales de mentira que manejamos al analizar a alguien cuando hacemos un análisis de credibilidad.

    Para que os quedéis con un buen sabor de boca, os dejo con otro desliz de Zapatero, que, al igual que Maduro, hizo una contracción de dos palabras, favorecer y apoyar. El resultado:

     

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