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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN y de otros artículos. Pero uno también le da a otros géneros y al humor gráfico desde mis tiempos en La Codorniz

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura, lo cotidiano y la creatividad. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la ternura, la acidez y la transposición de ideas en unas cuantas pinceladas


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  • 07
    Junio
    2019

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    Cultura

    El móvil bomba

    No sé si ustedes saben lo que es un móvil… Sí, esa cosa que se guarda y se saca. Vale. Pues eso mismo. Sabía que lo sabían. Lo saca uno a la calle y le pasea para que no se aburra tanto en casa. A veces te avisa y le coges a ver qué ocurre. Te habla al oído y tú le hablas. Otro hace lo mismo con su aparato y se dialoga entre los dos. O algo así.   

    Si no quieres hablar, escribes unas letras, por escribir algo ya que lo tienes, y las envías. El otro te envía otras y se establece una conversación escrita, por decirlo de alguna forma. No solo esto. Tiene más funciones si te da la gana. Supongo que ustedes lo sabrán.

    Seguro que no se despegan de él para nada. Del móvil digo. Se le coge tanto cariño que no lo sueltas nunca para tú estar contento y él también. Para ser felices los dos. El móvil y el dueño, una pareja inseparable sin la menor intención de divorciarse jamás.

    El móvil bomba

    Si no funciona, no pasa nada. Se coge uno nuevo y ya está. El caso es no quedarse solo en ningún momento, que sería terrible. Imagínense ustedes el pánico, la soledad, sin bastón de apoyo, el síndrome de abstinencia, el insoportable vacío existencial… Un infierno, en pocas palabras.   

    El móvil puede ser más o menos útil o inútil. Pero nadie está sin él. Sin ese aliento diario, sin esa gratificante o estúpida compañía. No sé. Depende. ¡Nadie! Y todos y todas van por la calle hablando con el aparatito, tecleando velozmente con dos dedos y tropezándose con lo primero que pillan.

    Desde tu aparato disparas y el mensaje llega a quien tiene que llegar. Es listo. No se equivoca. Contribuye a una supuesta felicidad. O a provocar desgracias. Se recibe un vídeo. Lo envían y se vuelve a enviar. Y alguien se lanza por el balcón porque aparece, sin su consentimiento, en algunas imágenes subidas de tono. ¡Se lanza! Porque el aparato y ciertos individuos sueltan bombas que hacen daño. Que destruyen.

    Yo también tengo móvil. El mío es solo de cartón…        

    Pinchen este enlace de cine  https://youtu.be/SkZtoJJey0I          

     

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