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Silvia Esteve

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Blog dedicado a interesados en diseño, marketing y publicidad. Tanto si eres estudiante como si eres un profesional del sector seguro que te interesarán estos posts.


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  • 22
    Julio
    2019

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    Alicante

    Cómo el minimalismo te puede ayudar a ser más productivo

    Cómo el minimalismo te puede ayudar a ser más productivo

    Vivimos en un mundo rápido, ruidoso, abarrotado. La era del consumismo se instauró hace ya mucho tiempo, y no nos ha abandonado. Los seres humanos somos seres de voluntad, como defienden muchos filósofos, y en esta sociedad que lo pone todo al alcance de nuestra mano con la total facilidad, nos es prácticamente imposible dejar de desear, y dejar de consumir. Si miras a tu alrededor, seguramente verás un montón de cosas que no necesitas. En tu propia casa, no te costará nada ver elementos que te sobran, que te molestan, que ocupan espacio. Cosas que compraste en su momento porque las querías, no porque las necesitaras, y hoy que ya no las quieres solo te hacen sentirte un poco más apretado.

    Este tipo de abigarramiento nos hace sentirnos más lentos, más pesados. Es difícil sentirse liviano y producto cuando estamos tan rodeados de objetos que no necesitamos. Pero este consumismo incesante no se para solo en compras compulsivas. También mantenemos en nuestra vida a gente que no nos conviene, solo por el bienquedismo de no romper lazos con personas que no nos aportan nada. Consumimos información a todas horas, de manera constante y a veces incluso molesta, pero rara vez la procesamos. La rapidez del mundo que nos rodea poco a poco supera la rapidez a la que funciona nuestro cerebro, y no es difícil acabar exhausto y con una sensación de embotamiento que te hace ser más lento e improductivo.

    Sabemos perfectamente que el mundo no se para solo porque nosotros queremos que se pare. Pero nosotros sí podemos parar y pensar en cómo estamos dirigiendo nuestra vida. Puede que lleves ya tiempo sintiendo que no estás dando lo mejor de ti mismo porque te sientes saturado. Es momento de parar y valorar cómo estás enfocando tu manera de hacer las cosas. Si quieres ser más productivo, más eficiente, voy a darte la clave para romper un poco con todo lo que te estás saturando y aumentar mucho tu productividad e, incluso, tu energía: el minimalismo.

    Por qué el minimalismo nos ayuda a ser más eficientes

    El minimalismo puede ser la clave para que tu vida dé un giro. Esta manera de pensar es algo que nos resulta muy ajeno, y la mayoría de la gente no se ve capaz de llevarla a cabo. Le hemos cogido un cariño absurdo a todas nuestras pertenencias, hasta el punto de que rara vez nos damos cuenta de que no son más que objetos. Nos ponemos excusas para mantenerlas en nuestra vida, pero lo cierto es que nos la están quitando. El minimalismo es importante en épocas de saturación porque nos ayuda a valorar lo verdaderamente importante de la vida, y porque quita de nuestro camino cualquier tipo de distracción. El afán de consumir se convierte en nuestro amo y señor, y perdemos nuestra libertad y nuestra voluntad porque orientamos ambas hacia el obtener más cosas: muebles, libros, decoración, ropa, incluso información.

    Lo habremos oído mil veces gracias a la conocida película de David Fincher El Club de la Lucha: compramos cosas que no necesitamos con dinero que no tenemos, y esto es algo que acaba saturándonos y haciéndonos sentir incompletos constantemente. El minimalismo puede ayudarnos a sentirnos más satisfechos con nosotros mismos, más libres, y por lo tanto más productivos.

    Según nos explica Emilio Valcárcel, el minimalismo puede ayudarnos a vivir, irónicamente, una vida más plena. No hace falta radicalizarnos y deshacernos de todas nuestras pertenencias, pero dedicar un tiempo a analizar qué es lo que necesitamos y qué no puede ayudarnos a mejorar nuestro estado de ánimo. Según él, hay dos fases a la hora de alcanzar una vida minimalista: la primera, la fase de eliminación, que consiste precisamente en seleccionar aquello que no necesitamos y despejar tanto nuestro espacio físico como nuestra mente; y la segunda, más complicada, que consiste en evitar consumir. Evidentemente, los bienes que necesitamos es imprescindible consumirlos, pero esas compras impulsivas, irracionales, que nos habían llevado hasta el punto en el que estábamos, pueden volver a saturar nuestro espacio.

    Esta nueva forma de vivir la vida nos ayuda a centrarnos en lo importante. Para ser productivos es necesario alejarnos de las distracciones. No podemos ser eficientes si tenemos mil cosas en la cabeza, y tampoco si las tenemos en nuestro escritorio o en nuestra casa. El minimalismo nos ayuda a librarnos de la sensación de pesadez, de agobio. Deshazte no solo de los objetos, sino también de las tareas o de los compromisos que aceptas a regañadientes y que limitan tu productividad porque ocupan tu tiempo en nimiedades que no te llevan a ninguna parte. Esta nueva forma de pensar y de vivir puede ayudarte a alcanzar más rápido tus metas, porque despejarás tu mente y conseguirás centrarte en un único objetivo, y no en muchos y muy diversos que sencillamente te desvían constantemente, aunque no tengas esa sensación.

    Cuantas menos cosas tengas, tanto en casa como en la cabeza, más y mejor podrás centrarte en las que tienes y en las que realmente importan. La clave es saber discriminar y tomar mejores decisiones con respecto a nuestras prioridades. Es un ejercicio muy interesante que merece la pena poner en práctica, sin lugar a dudas, y como ya he dicho, no hace falta ser radical. Basta con deshacerse de lo que genuinamente no necesitamos ni queremos, dejando de perder el tiempo organizando objetos, ropa o libros que nos sobran, y dejando de atender tareas que nos ralentizan y no nos llevan a ninguna parte.

     

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