02 de febrero de 2020
02.02.2020

Miedo en los policías de Altea cuando hacen el servicio nocturno

La Policía Local de Altea está bajo mínimos con 14 agentes menos de los que corresponde a un pueblo de más de 20.000 habitantes

02.02.2020 | 21:56

Este lunes se reúne el alcalde con los representantes sindicales de la Policía Local para reconducir el conflicto existente por la eliminación de las retribuciones extraordinarias de sus nóminas.

"Cuando entro de noche para realizar mi servicio de policía local siento miedo. Soy una persona normal como usted (al alcalde de Altea), y como cualquier vecino. Pero da miedo. Me pagan para ello y lo asumo. Si no pueden pagarnos eso, díganlo con tranquilidad, pero pido que no nos traten de esa manera tan irrespetuosa por el concejal de Recursos Humanos y Personal después de 32 años de servicio". Así se expresaba el pasado jueves por la noche durante el pleno de la corporación municipal el oficial de la Policía Local de Altea E.N., cuando al terminar la sesión el alcalde Jaume Llinares dio la palabra a los policías que estaban presentes en la sala para visibilizar su malestar por la eliminación en sus nóminas de las retribuciones económicas de noviembre, diciembre y enero pasados de los complementos de nocturnidad, horas extra y prolongación de jornada, tal como publicaba INFORMACIÓN el pasado jueves.

El oficial de policía fue uno de los tres agentes que se dirigieron a los concejales, principalmente al alcalde, para mostrar el malestar que hay actualmente en el colectivo que vela por la seguridad ciudadana en Altea, "sobre todo por las formas en que nos ha tratado el concejal de RRHH, Rafael Mompó. Llevo 32 años como policía, de los que 30 estoy como oficial, y nunca nos hemos visto tan vejados y tratados tan mal por el concejal con sus tropelías. Es el hecho, son las formas, nada tiene que ver con la eliminación de las retribuciones económicas. Da igual el dinero. Yo siento el uniforme como la mayoría de compañeros, y por cumplir con nuestro deber hemos acabado algunos en el hospital varias veces", indicó N.H.

Momentos de peligro

El agente se dirigió a los concejales indicándoles que "cuando ponemos los coches patrulla con las señales de emergencia, ¿creen que disfrutamos?. ¡Nooo!. Decimos, 'tío, tranquilo, tranquilo'. Cuando vamos a un chalet oscuro por una llamada de aviso de los vecinos, ¿se piensan que es como en las películas? ¡Nooo!. Pensamos, 'tío, prepárate a ver que sale por aquí'. Cuando tenemos que reducir a un delincuente búlgaro de gran envergadura entre tres agentes, como pasó hace unos días, y no podemos con él hasta que usamos la 'táser' cuando hay policías lesionados, ¿piensan que lo hacemos con gusto? Estoy para jugar en otra liga por mi edad, y tengo que seguir jugando como si tuviera 30 años, ahora que estoy a punto de acabar mi carrera profesional", apostilló el oficial.

Plantilla envejecida

El representante sindical del CSIF, A.F., indicó que el problema de la policía de Altea "es que su plantilla está envejecida", mientras que el oficial J.F., que se jubilaría dos días después, afirmó que "hace 14 años que no se crean plazas de policía en Altea, y ahora somos los mismos que en los años 80, con 37 agentes, cuando por la población que hay actualmente con más de 20.000 habitantes deberíamos de tener 51 policías".

Los policías dijeron que "estamos jugando con la ciudadanía y con la seguridad del policía. Hoy en día no es como antes, cuando al dar el alto los supuestos delincuentes se paraban. Ahora, ante unos chavales que delinquen no podemos hacer nada porque les persiguen unos policías abuelacos y ellos se ríen", se quejaron.

Servicios extraordinarios


Por otro lado, recordaron que cuando pasó la borrasca "Gloria", muchos agentes que viven en otras ciudades como Alicante o San Vicente del Raspeig, "vinieron a trabajar para reforzar el servicio de la Policía y otros agentes duplicaron sus turnos". La falta de personal "se suple con las bolsas de servicios extra porque no queda gente", afirmó E.N. quien añadió que había pasado de tener una dotación bajo su mando de 7 agentes a una de tres, "y si no hay bolsas ni personal, no me comprometo a hacer bien el servicio", apostilló.

Por su parte, A.F. indicó que la Policía Local "trabaja para casi todos los departamentos y concejalías del Ayuntamiento: informes, animales, comercio, turismo, colegios, fiestas, tráfico, seguridad ciudadana. No somos tantos agentes para poder cubrirlo todo. Y cuando llegue Semana Santa vendrá quien llame desde la playa de perros, o quien llame porque tiene el vado bloqueado, o alguien a quien le hayan robado, o quien haya sufrido un accidente. A veces han pasado tres cosas de estas a la vez y hay que priorizar. La eliminación de servicios extraordinarios, repercute negativamente en el pueblo. Y pedimos que nos sentemos a negociar para arreglar la situación".

Reunión con el alcalde


Finalmente, este domingo se confirmaba desde la Policía Local que el alcalde "se reunirá con nuestros representantes sindicales, los letrados y los técnicos para analizar todas las cuestiones "con el fin de reconducir esta situación por el bien de Altea y sus ciudadanos", según indicó el alcalde Jaume Llinares.

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