23 de mayo de 2019
23.05.2019

El conductor del autobús que arrolló a una mujer en Benidorm: «No podía frenar, no podía frenar»

La Policía baraja como una de las posibles causas del accidente un fallo en los frenos pero mantiene todavía abierta la investigación. El chófer dio negativo en los controles de alcohol y drogas.

22.05.2019 | 23:46
El conductor del autobús que arrolló a una mujer en Benidorm: «No podía frenar, no podía frenar»
El conductor del autobús que arrolló a una mujer en Benidorm: «No podía frenar, no podía frenar»

Un fallo en los frenos con consecuencias fatales. La Policía Local de Benidorm baraja una avería en el sistema de frenado del autobús como una de las posibles causas del atropello mortal que la noche de este martes se cobró la vida de una mujer en el centro de Benidorm. Así lo trasladaron ayer fuentes cercanas a la investigación, que indicaron que, además de las pruebas oculares, como la falta de marcas de frenado en el suelo, también corroborarían esta hipótesis los lamentos que, según relatan, no paraba de repetir una y otra vez el conductor del vehículo nada más ocurrir el accidente: «No podía frenar, no podía frenar».

Como ya avanzó el mismo martes este diario, los hechos ocurrieron alrededor de las 22.30 horas en la céntrica calle Ruzafa. Un autobús de transporte discrecional cargado de turistas arrolló a una mujer en el giro de la calle Ruzafa y la empotró contra la cristalera de un comercio ubicado al final de esta vía. El fuerte impacto provocó el fallecimiento casi en el acto de la víctima, de nacionalidad portuguesa y 54 años de edad, que paseaba por la zona junto a una amiga. Su acompañante pudo esquivar el vehículo y no sufrió daños, lo que evitó que el accidente se acabara cobrando más víctimas.

El concejal de Seguridad, Lorenzo Martínez, explicó que el grupo de atestados de la Policía Local comenzó la misma noche del martes a estudiar las pruebas oculares y revisar todos los vídeos registrados por las cámaras de tráfico de la ciudad en busca de pistas para poder esclarecer qué pudo ocurrir. Igualmente, la Guardia Civil está inspeccionando el tacógrafo del vehículo para comprobar si se cumplieron correctamente los tiempos de conducción y descanso. Por eso, aunque el fallo en los frenos es una de las causas que cobra peso, el edil matizó que están abiertas todas las hipótesis y que ambos cuerpos de seguridad continúan con las averiguaciones para poder esclarecer las causas exactas del suceso. Ahora bien, sí hay una cosa clara: el chófer ha dado negativo en los controles de alcohol y drogas que se le practicaron en el momento del accidente, por lo cual se descartaría una imprudencia ocasionada por un consumo indebido de alguna de estas sustancias.

Una tragedia aún mayor


El atropello mortal de esta mujer en pleno centro de la ciudad causó muchísima expectación en el momento de ocurrir los hechos y también durante todo el día de ayer. Fueron muchos los curiosos que se acercaron hasta el lugar de los hechos para comprobar lo ocurrido. La zona continuaba ayer acordonada debido a los daños sufridos tanto en la fachada del comercio, en la que quedó totalmente destrozada una de las cristaleras, como en la cornisa de un balcón del edificio, con cascotes con serio riesgo de desprendimiento. Asimismo, una cabina telefónica fue completamente arrancada del sitio por el golpe del vehículo y ayer permanecía todavía recostada junto a la pared dañada.

Una opinión generalizada entre todos los que se acercaron a la zona es que, pese al fatal resultado del accidente, la tragedia podría haber sido aún mayor. «Si en lugar de pasar un martes por la noche ocurre de día, o una noche del fin de semana, con la de gente que pasa por aquí, no quiero ni imaginar lo que podría haber sido», comentaban ayer dos mujeres en el semáforo situado junto al lugar del atropello. Igualmente, los ciudadanos se preguntaban cómo es posible que el choque fuera tan violento tratándose de una vía tan céntrica y de velocidad limitada.

El suceso reabre el debate de los autobuses por el centro


El atropello mortal ocurrido el martes por la noche en el centro de Benidorm volvió a reabrir ayer el debate sobre la circulación de autobuses cargados de turistas por la ciudad. Mientras que muchos vecinos consideran que estos vehículos deben tener prohibida la circulación más allá de la estación de autobuses, el gobierno local insiste en afirmar que se trata de un transporte discrecional de viajeros, como ocurre en todas las ciudades turísticas, con autobuses que dejan a los viajeros en la puerta de los hoteles, y que la estación es para la recogida y descarga de viajeros de líneas regulares. Martínez recordó que hace meses el gobierno ya reguló las paradas de estos buses y defendió que son el transporte con menor índice de siniestralidad en la ciudad. 

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído