08 de julio de 2018
08.07.2018

El Rey Cristiano de La Vila se enfada con el pregonero y abandona el acto de presentación

El máximo representante del bando de la cruz mostró su disgusto al considerar que sólo se estaba hablando de los moros. Pere Soriano se disculpó ayer en un comunicado por su comportamiento

08.07.2018 | 13:06
El Rey Cristiano de La Vila se enfada con el pregonero y abandona el acto de presentación
El Rey Cristiano de La Vila se enfada con el pregonero y abandona el acto de presentación

«Me'n vaig, me'n vaig! Som dos reis! Catalans i Pollosos» («¡Me voy, me voy! ¡Somos dos reyes! Catalans y Pollosos»). Éstas fueron las palabras que el Rey Cristiano Pere Soriano pronunció el pasado sábado mientras Kiko Llorca pronunciaba el pregón de las Fiestas de Moros y Cristianos de La Vila Joiosa. El máximo representante del bando de la cruz se levantó de su asiento cuando el pregonero comenzó a anunciar los días grandes vileros y le dio una palmada en el hombro antes de abandonar el escenario con aire de enfado.

Su abandono en pleno acto de presentación de cargos vino por algunas partes del pregón en que Llorca recordaba sus años en las fiestas y cómo las había vivido formando parte de la compañía Beduïns, conocida como «pollosos» y que este año ostenta el Rey Moro con Pere Miquel Marcet. Y ahí estuvo el problema, que el monarca cristiano consideró que se había despreciado a su bando hablando sólo de la compañía mora.

Llorca continuó con su discurso con entereza mientras los que estaban sentados en el escenario y las cerca de 2.000 personas que asistieron al acto en el recinto del Mercadillo no entendían muy bien que había pasado. Algunos, según explicaron a este diario, pensaban que estaba todo organizado entre ambos, algo muy lejos de la realidad. Soriano volvió poco después al escenario mientras el alcalde Andreu Verdú hacía su intervención. Lo hizo aún con un enfado latente y bajo los pitidos de los asistentes.

Pero menos de 24 horas después, el propio Rey Cristiano pidió perdón. Lo hizo ayer por medio de un comunicado, al que tuvo acceso este diario, en el que se disculpa por lo sucedido el pasado sábado en el acto que oficialmente da inicio a las fiestas de La Vila. «Como sabéis, la vida está llena de aciertos y errores. Ayer, a parte de disfrutar de tantas alegrías, también fui protagonista de un suceso totalmente inapropiado que causó molestia e indignación en mucha gente», comenzaba el escrito. Así, Soriano apuntó a que «creo que es mi obligación rectificar» a pesar de que «hoy ya no puedo cambiar nada».

El Rey Cristiano afirmó que sólo podía hacer una cosa: «pedir perdón a todos»; primero a los cargos que el sábado estaban en el escenario «con ilusión» y que «se han visto eclipsados por mu acto desafortunado». También se refirió a los presentadores y organizadores del acto, presidente de la asociación y junta directiva por el «mal momento innecesario». Pidió perdón a los festeros porque vieron a un rey que «no estuvo a la altura de las circunstancias».

Y también al pregonero que «no tenía porque vivir ese momento y fue mio el error al malinterpretar sus palabras». Así recordó también a su compañía, Catalans, a la que «he fallado y no he sabido representar». Para concluir añadió: «con mi más absoluta sinceridad pido perdón mil veces porque no puedo hacer otra cosa».

Un pregón para las mujeres

Hasta el momento en que el Rey Cristiano se fue, Llorca había hecho un discurso muy aplaudido sobre la importancia de la mujer en la fiesta y la sociedad vilera entre historias y vivencias personales en las que quiso destacar el papel de la mujer festera. Llorca hizo un repaso a su historia familiar, repleta de mujeres carismáticas y que han sido ellas las que han mantenido el espíritu de las fiestas como un acontecimiento familiar especial.

Así recordó a las únicas cinco mujeres que antes que él pregonaron las fiestas; a las dos únicas reinas cristianas de la compañía Almogávares; a las primeras mujeres de la junta de la Asociación en 1974 y a las que lucharon para en 1983 poder participar de forma oficial en el desembarco y todas las que trabajan por la fiesta además de una petición: «Que haya más mujeres en los cargos importantes y que llegue el día que la Asociación la presida una mujer».

La jornada había comenzado horas antes con el tradicional pasacalles de las 22 compañías de moros y cristianos con todos sus cargos. El acto se cerró con la intervención del presidente de la Asociación Santa Marta, José Llinares, quien emocionado recordó que las fiestas no tienen bandos, a pesar de «ser unos de la cruz y otros de la media luna», y dedicó unas palabras a los festeros que han fallecido este año.

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