08 de febrero de 2018
08.02.2018

Altea es el único municipio que no ha hecho obras para evitar la turbidez del agua

La población debía disponer de una potabilizadora desde 2010, como ya hicieron en su día Benidorm o La Vila

07.02.2018 | 23:43

Un retraso de siete años que está pasando factura a los vecinos del casco urbano. El Ayuntamiento de Altea es el único de los municipios que conforman el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa que no ha realizado ninguna obra ni inversión que sirva como «plan B» para tratar la turbidez del agua. Y eso, a pesar de que en el año 2010 todas las administraciones que forman parte de este ente de gestión del agua, incluyendo al propio Ayuntamiento alteano, acordaron que cada municipio acometería obras para crear plantas potabilizadoras con las que tratar el agua que acaban bebiendo sus residentes.


Como ya contó ayer este diario, el gobierno local de Altea decretó el pasado martes la prohibición de consumir agua del grifo debido a la elevada turbidez de los caudales tras las últimas lluvias. Lo mismo que ocurrió hace ahora un año, aunque agravado por la «inacción» municipal, que en todo este tiempo no ha hecho nada para dar solución al problema, tal y como denunciaron ayer desde el PP local.


Un mensaje similar lanzaron algunos componentes del Consorcio comarcal de aguas, que recordaron que Altea es el único municipio «que no ha hecho los deberes» y que, lejos de no conformarse con eso, «carga contra el propio Consorcio como si el resto tuviéramos la culpa». Concretamente, se refirieron a las declaraciones efectuadas en los últimos meses por el edil de Aguas, Roque Ferrer, quien ha exigido en reiteradas ocasiones que sea el ente comarcal quien dote a la localidad de una planta potabilizadora.


En este sentido, tanto desde el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa como el grupo municipal del PP alteano recordaron que Benidorm y La Vila Joiosa disponen desde hace años de plantas potabilizadoras propias, donde se tratan los caudales antes de llegar a los hogares para su consumo. En el caso de La Nucía, tras las restricciones de 2017, el Ayuntamiento inició las obras de su estación de filtrado, que entrará en funcionamiento esta primavera. L'Alfàs del Pi también ha iniciado ya la licitación de su propia planta, mientras que Finestrat ha llegado a un acuerdo con Benidorm para recibir caudales potabilizados en parte de su término. En el caso de Altea, que aún no tiene proyecto, la inversión rondaría los 400.000 ?.

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