28 de octubre de 2017
28.10.2017
Benidorm

El impacto del alojamiento ilegal

Agentes turísticos y expertos en sostenibilidad abordan en el centro Dinapsis de Benidorm las claves para asegurar el progreso del sector sin dañar el medio ambiente

27.10.2017 | 23:31
El impacto del alojamiento ilegal
Miguel Ángel Benito, ayer.

Los alquileres sumergidos, la mayor amenaza.

Una amenaza para la oferta turística reglada pero, aún más si cabe, para el medio ambiente. Los problemas derivados de los alojamientos sumergidos en los principales destinos se convirtieron ayer en uno de los grandes focos del debate que tuvo lugar durante las jornadas sobre turismo sostenible, organizadas en el centro de innovación Dinapsis de Benidorm. Las punteras instalaciones de Hidraqua y el grupo Suez fueron el escenario de una mesa redonda donde distintos expertos en cuestiones medioambientales así como agentes turísticos intercambiaron impresiones sobre el progreso del sector de forma responsable. Y todos coincidieron en que el auge de las plataformas que comercializan pisos para uso vacacional ha hecho que las ciudades turísticas sobrepasen con creces su capacidad para acoger visitantes, lo que puede llegar a poner en riesgo la sostenibilidad de esos destinos.

En Benidorm, de hecho, se estima que el número de plazas sumergidas es superior a la oferta reglada. Así, como explicó la secretaria general de Hosbec, Nuria Montes, se calcula que hay unas 100.000 camas dentro del alojamiento ilegal frente a las 70.000 que aglutinan hoteles, cámpings o apartamentos.

Una tendencia «problemática» que a la larga no sólo generará daños económicos a la industria hotelera sino también a la sostenibilidad del destino. «En Amsterdam ya hay leyes para impedir que una vivienda pueda ser alquilada más de 60 días al año», apuntó Swen Waterreuse, consultor experto en proyectos sobre turismo sostenible en la Universidad de Ciencias Aplicadas Inholland, quien también participaba en el debate.

El problema que salió ayer a flote durante el debate no es otro que el hecho de que si se rebasan el número de visitantes que una ciudad puede llegar a albergar se pone en riesgo el mantenimientos de algunos servicios básicos como el suministro de agua. De ahí que todos los expertos que se dieron cita en Dinapsis hicieran especial hincapié en la importancia de poner límites a este tipo de oferta.

La posibilidad de cruzar datos de consumo de agua para intensificar el control sobre este tipo de viviendas fue una de las posibles medidas que se pusieron encima de la mesa para atajar la problemática. De hecho, la directora gerente de la Fundación de Turismo Visit Benidorm, Leire Bilbao, avanzó durante la mesa redonda que ya se ha comenzado una nueva línea de colaboración entre el ente que dirige e Hidraqua para intentar cruzar datos de suministro hídrico.

Mejora de la escena urbana

Otra de las reivindicaciones del sector hotelero que se puso sobre el tapete fue la necesidad de mejorar la escena urbana de Benidorm para dotar de más espacio al peatón. «La iniciativa privada ya ha hecho su trabajo y ha renovado la planta hotelera de la ciudad. Ahora le toca a las administraciones públicas», señaló Nuria Montes. El director de Hidraqua en Alicante, Miguel Ángel Benito, junto al alcalde de Benidorm, -el popular Toni Pérez-, y el secretario autonómico de Turismo, -el socialista Francesc Colomer-, fueron los encargados de clausurar estas jornadas sobre turismo sostenible.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook