El Consejo de Ministros ha autorizado hoy cuatro obras de emergencia por importe de 6,9 millones de euros para combatir los efectos de la sequía en la cuenca del Júcar.

Entre las actuaciones figura la reparación de la conducción Rabasa-Fenollar-Amadorio (Alicante), que consiste en la conexión de la desaladora de Mutxamel con la terminación de la duplicación del tramo Ramellat-Obturador.

Ello supondrá un desembolso de 3,9 millones de euros.

La conducción Rabasa-Fenollar, cuya longitud total es de seis kilómetros, se encuentra en un estado muy próximo al límite del agotamiento estructural, por lo que es necesario mejorar su grado de aprovechamiento para abastecer la Marina Baja.

Los trabajos también incluyen la adecuación de otros elementos del tramo, como las arquetas del obturador que permitan incrementar su capacidad y garantizar su correcto funcionamiento.

Por otro lado, está prevista la ejecución de una balsa de regulación para los regadíos de la Real Acequia de Moncada, en el término municipal de Puçol (Valencia), por un importe de 2,7 millones de euros.

La balsa, situada en la cola de la Acequia de Moncada, permitirá recoger excedentes de riego para su posterior uso.

El Consejo de Ministros ha autorizado asimismo la consolidación del cimiento en el estribo derecho de la presa de Beniarrés (Alicante), paramento de aguas abajo, por un importe de 300.000 euros.

El objetivo de esta actuación es solucionar el movimiento detectado en coronación, en su estribo derecho, habiéndose detectado la necesidad de realizar diversas reparaciones adicionales.

Todas estas actuaciones forman parte del Real Decreto aprobado el 8 de mayo por el Gobierno para afrontar la situación de sequía declarada en las cuencas del Júcar y del Segura, que cuenta con una inversión de 50 millones (30 para la cuenca del Segura y 20 millones para la del Júcar, actuaciones ya en fase de ejecución).