23 de noviembre de 2012
23.11.2012
Benidorm

La constructora del empresario Andrés Ballester entra en concurso de acreedores

El promotor de Punta Llisera sucumbe a la presión de las entidades financieras y lleva a concurso la histórica Edificaciones Calpe y tres de sus filiales

23.11.2012 | 01:00
Las torres de Punta Llisera promovidas por Ballester.

El promotor valenciano Andrés Ballester, presidente del Grupo Ballester y uno de los constructores que más edificios ha levantado en Benidorm, entre ellos las polémicas torres de Punta Llisera y los complejos residenciales "Gemelos", ha terminado por sucumbir a la presión de las entidades financieras y ha solicitado concurso voluntario de acreedores para la histórica mercantil Edificaciones Calpe y tres de sus filiales: Patrimonial Andybal, Andybal Residencial y Desarrollos Urbanísticos del Algar. Fernando Ribes Millet ha sido designado administrador concursal de las cuatro sociedades por el juez del Mercantil número 1 de Valencia, Salvador Vilata.

Fuentes del grupo explicaron que la suspensión de pagos tiene por objeto propiciar un acuerdo con las entidades financieras acreedoras, a las que las concursadas adeudan cerca de 300 millones de euros, y con la Agencia Tributaria y evitar así que los administradores tengan que responder a las reclamaciones con su propio patrimonio.

Las mercantiles en concurso son propietarias de bolsas de suelo pendientes de desarrollar en las comarcas de las Marinas en poblaciones como Finestrat, La Nucía o Altea. Pero además, Patrimonial Andybal es la sociedad que los Ballester emplearon en 2006 para hacerse con inmuebles emblemáticos en Madrid y Barcelona con el objetivo de rehabilitarlos como viviendas de lujo. La llegada de la crisis truncó los planes y lo que iba a ser un patrimonio de alto valor para proteger al grupo de vaivenes negativos, ha terminado por lastrar sus cuentas por el elevado apalancamiento de las operaciones.

Estos edificios se distribuían en la calle Velázquez, Jorge Juan y Paseo de Recoletos de Madrid y en el Paseo de Gràcia de Barcelona. El Banco de Santander se ha adjudicado ya varios inmuebles madrileños, mientras que el edificio catalán puede acabar en manos de Bankia y Banco de Valencia, que lo tenían como garantía de sus créditos, y tendrán privilegios en el orden del prelación de créditos del concurso. La familiar Reyzábal compró en 2010 el edificio de la antigua sede de Uralita en el madrileño Paseo de Recoletos por 50 millones de euros.
El grupo, comandado por la hija de Andrés, Reyes Ballester, ha logrado poner a salvo el negocio hotelero de SH Hoteles, entre los que se encuentra el establecimiento de cinco estrellas SH Villa Gadea de Altea, locales comerciales, aparcamientos y varios edificios de Valencia, controlados a través de la mercantil Nereida Mediterránea, si bien esta mercantil también registró en 2011 7,5 millones de pérdidas y acumula de ejercicios anteriores otros 35 millones de números rojos.

Fuentes del grupo inmobiliario señalaron que tal como ha evolucionado la crisis lo mejor hubiera sido solicitar el concurso hace cinco años, cuando las tasaciones inmobiliarias eran más altas y los canjes de deuda y daciones en pago más beneficiosos para los concursados.
Ahora, gran parte del futuro del Grupo Ballester, puede quedar en manos del banco malo, que asumirá en breve los créditos de entidades nacionalizadas como Bankia y Banco de Valencia.

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