14 de junio de 2010
14.06.2010

El Consell exime a La Vila del pago de una multa impuesta por vertidos ilegales

Medio Ambiente resuelve cuatro años después de iniciarse el expediente la caducidad del mismo pese a que el paraje sigue acumulando residuos

14.06.2010 | 02:00
Todavía se acumulan los residuos en el lugar, muy próximo al pantano Amadorio.

La Consellería de Medio Ambiente ha resuelto perdonar al Ayuntamiento de La Vila Joiosa el pago de 18.000 euros correspondientes a una multa impuesta en 2007 por permitir que se vertieran de forma ilegal residuos de obras en el paraje natural de La Robella, pese a que dos años antes la Dirección General de Calidad Ambiental denegó al entonces alcalde, José Miguel Llorca, una solicitud, tramitada a instancias del Consistorio, para convertir la zona en un vertedero de residuos inertes.
La penalización por aquella actuación contemplaba la obligación de proceder a la restauración de la zona tal y como estaba antes de los vertidos, que debía contemplar la presentación, en un plazo máximo de dos meses, de un proyecto de clausura y sellado. Sin embargo, hasta la fecha lo único que realizó el Ayuntamiento vilero fue cerrar el acceso, pero no limpiar los restos arrojados durante varios años, que aún continuan almacenados en el lugar.
Los motivos esgrimidos por la Generalitat Valenciana para eximir del pago de la multa apelan a la caducidad del expediente porque, según reza la resolución, "han transcurrido más de seis meses desde la iniciación del procedimiento administrativo sancionador sin haberse dictado ni notificado resolución final en el mismo". Y en efecto, no sólo han pasado 6 meses, sino que han transcurrido más de tres años, lo que llama la atención por cuanto no ha sido hasta el pasado mes de abril cuando la Consellería de Medio Ambiente ha terminado por declarar la caducidad del expediente sancionador.
Aunque el procedimiento contra el Ayuntamiento no se inició hasta 2006, los vertidos en esta antigua cantera de arcillas denominada Mina Hierro María, muy próxima al pantano Amadorio, comenzaron años antes, como denunció el Grupo Ecologista Xoriguer. Aun así, se sucedieron hasta 2006, un año después de archivarse la solicitud para legalizar el vertido, como dejó constancia un agente medioambiental. Fue a raíz de sus denuncias cuando se determinó multar al Consistorio, aunque nunca le obligaron a hacer efectiva la sanción.

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