21 de diciembre de 2018
21.12.2018

Fulgencio distingue entre el Aquarius y Loreto porque en éste "no corría peligro la vida" de personas

21.12.2018 | 17:59

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, ha querido diferenciar este viernes entre el caso del buque se salvamento marítimo 'Aquarius' y el del pesquero de Santa Pola 'Nuestra Madre Loreto'. Según el delegado en esta última embarcación, "no corría peligro la vida" ni de los migrantes rescatados ni de la tripulación.

Fulgencio ha realizado estas declaraciones en rueda de prensa al ser preguntado por la actuación el Gobierno de España diferentes ante en estos casos, después de que el 'Aquarius', con más de 600 migrantes rescatados a bordo fuera autorizado a atracar en el Puerto de Valencia, mientras que 'Nuestra Madre Loreto', que transportaba una docena de inmigrantes, estuvo once días en el mar hasta que Malta dio su consentimiento para desembarcar en su puerto.

Según ha explicado, en el Aquarius había una "situación grave en la que peligraba el volumen de gente que estaba alojada en aquellos barcos" y "primero, se trató, como se ha hecho en todas las ocasiones, de llevarlos al puerto seguro más cercano que es lo que dicen los tratados". Pero al no conseguirlo y ante el "inminente de riesgo", el Ejecutivo de Pedro Sánchez tomó "una decisión extraordinaria para poner a salvo a estas personas y plantear ante socios de Unión Europea una reflexión sobre estas circunstancias".

"Esto no puede suponer en ningún caso que entendamos que ante cualquier situación que se produzca en alta mar y más allá de la zona de influencia de la aguas limítrofes españolas o de la zona de influencia de rescate, el Gobierno español tenga que utilizar el sistema de rescate como elemento normal o elemento diario", ha advertido.

En este sentido, el delegado ha argumentado que en el pesquero 'Nuestra Madre Loreto' "no corría peligro la vida" ni de los migrantes ni de la tripulación, por lo que "lo que hizo el Gobierno de España fue tratar de cumplir con su obligación de llevarlos al puerto seguro. No estamos hablando de náufragos, ni de exiliados, esa es una situación que se tiene que analizar posteriormente y no era el motivo de la controversia", ha añadido.

"Desde el primer momento --ha relatado-- el Gobierno de España se puso en contacto con los gobiernos limítrofes, evidentemente el primero con el Gobierno de Libia, con el que se mantuvieron contactos permanentes y en algunos momentos se entendió que se podía dar solución al tema. Finalmente no fue así, hasta que se consiguió que en un tercer país, --Malta-- en el trayecto más corto posible, descontando las costas libias, pudiera ser acogido".

En definitiva, Fulgencio ha instado a enmarcar estos casos en las situaciones de peligro que puedan tener aquellos que son rescatados y aquellos que rescatan, y en este punto ha asegurado que se trata de "una situación distinta entre el 'Aquarius' y 'Nuestra Madre Loreto'".

RESPUESTA CONJUNTA DE LA UE

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana ha defendido que "las crisis migratorias, de huída" que se producen deben ser abordadas por el "conjunto" de la Unión Europea. "Las políticas de inmigración se tienen que regular en el entorno de la UE", que es lo que el Gobierno de Sánchez quiso poner encima de la mesa cuando permitió atracar en su costa al 'Aquarius', ha insistido.

De hecho, "ningún Gobierno puede negar las acciones de rescate en alta mar, ni cerca de las costas que son de atención según las zonas de afectación, tanto las propias como las de afectación por convenios de marina mercante o por convenios de rescate en el mar que le son propias", ha recordado.

Además, ha puesto de relieve que "España es puerto de entrada de este tráfico marítimo pero mayoritariamente para nada es puerto de destino". "Por tanto, tienen mucho que decir nuestros socios de la UE que son los receptores", ha advertido.

11 DÍAS EN EL MAR

'Nuestra Madre Loreto' faenaba el pasado 22 de noviembre frente a la costa Libia en la campaña de la gamba y la quisquilla para las Navidades, cuando la patera en la que viajaban inmigrantes pidió "amparo" al barco alicantino al verse "acosada" por una patrullera Libia que les persiguió y logró llevarse a varios de sus ocupantes. El resto saltó al agua y trató de subir al pesquero.

A partir de ese momento, la tripulación dio cobijo a los náufragos y solicitó ayuda para desembarcarlos en un puerto seguro ante la escasez de agua y alimentos y ante la posibilidad de que los rescatados se amotinaran si se decidía dejarlos en Libia. Ante la tardanza en recibir una respuesta el barco inició viaje hacia Santa Pola, pero finalmente el pasado 2 de diciembre se logró que atracara en Malta, donde se atendió a los 11 rescatados, nueve adultos y dos menores.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
anteriorsiguiente