23 de junio de 2010
23.06.2010
Crevillent

Vecinos del Boch se quejan del inicio de las obras de una subestación eléctrica

Los habitantes de la partida denuncian que los trabajos se llevan a cabo sin las condiciones debidas

23.06.2010 | 02:00
Los crevillentinos presentaron una queja al Síndic de Greuges por la respuesta del consistorio.

Un grupo de vecinos de la partida rural del Boch ha mostrado su malestar por el inicio de las obras de una subestación eléctrica por parte de la Cooperativa Eléctrica San Francisco de Asís e Iberdrola junto a sus propiedades. Los afectados consideran que "una parcela rural agrícola situada en medio del campo y rodeada de viviendas y cultivos no es el lugar idóneo para su emplazamiento" y exigen que "la tramitación de las licencias pertinentes, la realización de las obras y el funcionamiento de la planta actúen dentro de los límites que establecen las leyes y respeten a las personas que viven pegadas a dicha instalación". Por eso, el pasado 10 de mayo, presentaron un recurso de reposición ante el expediente del proyecto por posibles errores en las licencias, sobre el que todavía no han recibido respuesta.
Según los contactos que han mantenido con distintos expertos, los campos electromagnéticos producidos por estas instalaciones podrían tener efectos negativos sobre la salud. Además, los vecinos expresaron su indignación por la manera de realizar las obras. Según cuentan, estos trabajos no siguen a menudo indicaciones de la Declaración de Impacto Ambiental como mojar con agua la tierra para evitar la acumulación de polvo o cubrir con toldos los camiones cuando se desplazan cargados de tierra. Además, denuncian la utilización de sus propias vallas para enganchar cadenas o focos de luz sin pedir ningún permiso o colocar casetas de aseo prefabricadas junto a los campos habitados cuando disponen de varias tahúllas de terreno libre donde situarlas.

Críticas a las instituciones
Según comunicaron en una nota conjunta, Crevillent cuenta con varios polígonos industriales con solares disponibles y no ven "razón más allá de la económica" para que el Ayuntamiento y la Consellería de Infraestructuras y Transporte elijan este terreno y para conceder las licencias pertinentes pensar en las consecuencias de los vecinos. Por eso, los afectados han hecho público su malestar con esta entidad por no haberles permitido "obtener una copia del expediente del proyecto para efectuar un estudio detallado" y por la ausencia de respuesta a su petición de reuniones con el alcalde. Ante esta situación, los habitantes de la partida del Boch presentaron una Queja ante el Síndic de Greuges que fue admitida a trámite el 4 de junio y que ha conducido al inicio de una investigación para aclarar lo sucedido.

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