Está sentada en uno de los bancos del solar de Benalúa en el que ayer la agrupación Almatroque y la Asociación de Vecinos "El Templete" organizó un mercadillo de trueque. Era la primera vez que acudía a un encuentro de estas características con un "stand" en el que había libros, algún que otro casette y pequeños objetos. "Hace mucho tiempo que conozco este tipo de eventos, muy comunes en Inglaterra, y creo que el futuro social pasa por el trueque. Confío mucho en lo que supone y lo que puede generar, sobre todo en cuanto al intercambio humano y a la manera de relacionarse". Inés Pérez, de Novelda, es una de la docena de personas que llevó ayer un puesto al mercadillo del trueque en el que, según afirma, "lo más importante es el intercambio de servicios".

Para Julián Moratalla, coordinador de Almatroque, "es buscar una manera de solidarizarse". En concreto, el intercambio de servicios consiste en ofrecer un trabajo a cambio de otro. Sin embargo, la oferta no siempre coincide con la demanda, por lo que los grupos que fomentan el trueque crean una "moneda social", en el caso de Almatroque, la almendra. "Cada miembro de la agrupación, ahora somos unos cincuenta, tiene una cuenta y cada trabajo está valorado con esta moneda social", que viene a sustituir a la moneda real y cuyo valor es simbólico. "De este modo fomentamos la colaboración, compartimos servicios y habilidades", explica Julián Moratalla.

Inés Pérez ya ha practicado este intercambio de servicios. "Yo oferto talleres de cocina e intercambio clases o una cena que se pagan en una moneda virtual o por otro servicio que me haga falta", indica esta practicante del trueque. Cuidado de hijos, bricolaje o informática son los más ofertados y demandados. Ayer se pudo ver un cartel en el que se ofrecían clases de Bachillerato y ESO. Esta tendencia a compartir es una actitud que cada vez va a más. "Nuestro objetivo -señala Julián Moratalla- es extendernos y ampliar el número de socios y participantes".

Rosa García, de El Altet, también acudió con su puesto, como tantas otras veces ha hecho a lo largo de su vida. "Tenemos muchas cosas en casa que no utilizamos pero que son usables. Aquí la gente puede sacarles partido gratis", destaca, al tiempo que considera que el trueque, desde un punto de vista económico, "debería ser el futuro".

Y es que, como coinciden en asegurar Ana Baeza, de la Asociación de Vecinos El Templete de Benalúa, Julián Moratalla y Montse Rodrigo, estos dos de Almatroque, "aquí no se tira nada".