12 de mayo de 2018
12.05.2018
El Comtat

La banda que se dedicaba a robar ropa usada desvalijó cerca de 400 contenedores solidarios

Las más de 300 toneladas de prendas y calzado intervenidas podrían haber reportado beneficios superiores a un millón de euros al grupo

11.05.2018 | 23:38
Un policía precintando una nave.

Sustrajeron un receptáculo de cada uno de los cuatro modelos de Cáritas para hacerse con la llave maestra.

Alrededor de 400 contenedores vaciados en apenas medio año. Es la estimación que han realizado los investigadores del grupo de Robos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional de València del número de robos en contenedores solidarios perpetrados por la banda desarticulada esta semana en El Comtat, tal como adelantó ayer en exclusiva este diario.

Así consta en las diligencias policiales entregadas ayer junto con 6 de los 13 detenidos en esta operación a la jueza de Instrucción número 1 de Massamagrell, que ha supervisado la investigación desde que esta dio comienzo, en noviembre pasado.

La gran actividad desplegada por este grupo organizado se debe a que tenían perfectamente estructurada su actividad, según se desprende de la investigación.

De hecho, en primer lugar sustrajeron un contenedor de cada uno de los cuatro modelos diferentes que tenía en ese momento Cáritas colocados en distintos municipios. A partir de ahí, lograron hacerse con la llave maestra que les iba a permitir abrir sin esfuerzo todos y cada uno de los contenedores de la citada oenegé.

La planificación de los robos llegaba hasta tal punto que los responsables de realizarlos contaban con una furgoneta con la que realizaban la ruta predeterminada cada día, vestidos con chalecos reflectantes que les ayudaban a parecer empleados de la oenegé, por lo que perpetraban los robos a plena luz del día y delante de cualquier persona.

Así, salían de Muro, donde tenían su base de operaciones, y recorrían la Comunitat Valenciana de norte a sur y de sur a norte. Paraban junto a los contenedores, los abrían con llave, descargaban las bolsas con ropa con total impunidad y en menos de cinco minutos. Cerraban y se iban. Al finalizar la jornada, llevaban la ropa y el calzado a las naves de Muro y de l'Alqueria d'Asnar, donde los operarios la seleccionaban según su calidad y estado de conservación y la empaquetaban para poder revenderla en mercadillos y, sobre todo, en Marruecos.

Beneficio

De momento, la imputación oficial es de 78 robos en contenedores solidarios de Cáritas, ya que son los que están formalmente probados, pero la jueza ha sido informada por los investigadores de que, por el modus operandi y los robos registrados en la misma ruta y el mismo día, se estima que pueden superar los 400. Eso explicaría las más de 300 toneladas de prendas de vestir y calzado que la Policía Nacional ha intervenido en las cuatro naves industriales de Muro y l'Alqueria d'Asnar el miércoles y el jueves de esta semana.

Según ha podido saber este diario, la oenegé percibe alrededor de 200 euros por cada tonelada de ropa usada sin seleccionar. Sin embargo, una vez cribada y lista para la reventa, el valor sube de manera más que apreciable: en este momento, se está pagando a casi 6 euros el kilo, lo que supone cerca de 6.000 euros por tonelada.

Aunque las 300 toneladas intervenidas no son de ropa seleccionada, más de la mitad estaría finalmente en ese segmento, por lo que el beneficio que podrían haber obtenido ronda el millón de euros.

Tal como adelantó ayer este periódico, parte de la ropa que salía de las naves precintadas iba destinada a su venta en mercadillos de la Comunidad Valenciana y de otras comunidades limítrofes, aunque la mayoría era exportada a Marruecos. Las prendas desechadas allí proseguían viaje hacia Senegal y otros países africanos, el mismo itinerario que suelen utilizar otras tramas similares.

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