29 de mayo de 2013
29.05.2013

Un amigo en casa

Perros abandonados acuden a domicilios para acompañar a mayores y a niños con discapacidad

29.05.2013 | 00:00
Imagen de uno de los niños que han podido disfrutar de la compañía de los perros.

Protectora de Alcoy. Personas dependientes están recibiendo en su domicilio la visita de perros abandonados que les acompañan y ayudan a potenciar su autoestima, en una iniciativa impulsada por la Protectora de Animales.

La Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Alcoy ha puesto en marcha una interesante iniciativa que, bajo el nombre de "Un amigo en casa", propicia la visita de perros abandonados a domicilios particulares de personas dependientes, sobre todo mayores y niños con discapacidad. El programa está dirigido a usuarios de servicios de ayuda domiciliaria derivados de la empresa alcoyana de servicios sociales Mejor en Casa.
Según explicaba la responsable del proyecto, Mónica Durán, "lo que se pretende es, por un lado, sensibilizar a las personas sobre la situación de abandono y maltrato animal y, por otro, fomentar la adopción de los animales que participan en la iniciativa".
Las actividades específicamente diseñadas para cada usuario buscan mejorar las relaciones sociales, el sentido de la responsabilidad a través de la atención al animal, potenciar la autonomía y la autoestima, reducir los niveles de ansiedad y depresión, y reducir la sensación de soledad.
Así, la iniciativa ya ha empezado a dar sus primeros pasos a través de la citada empresa, que hace de nexo de unión entre los usuarios del servicio de ayuda a domicilio y la Protectora, que facilita a los voluntarios que acompañan a los perros formación específica en interacciones asistidas con animales, al tiempo que proporciona los canes que se encargan de llevar a cabo estas tareas.
De momento se han llevado a cabo sesiones con dos niños con discapacidades y un matrimonio de avanzada edad, y según Mónica Durán, "el resultado está siendo un completo éxito, y no sólo por las caricias que han recibido todos los animales, sino también porque todos los usuarios han podido disfrutar del afecto y la lealtad sin límites que ofrecen estos amigos peludos".
"Los usuarios -añade- han acogido la actividad de forma excelente. Ver cómo los animales consiguen arrancarles una sonrisa es un síntoma de que la actividad funciona muy bien".
El proyecto, según Durán, ha estado motivado por la iniciativa de la alumna en prácticas de que dispone la entidad social a través de la colaboración que mantiene con el centro de FP de Batoy.
Cabe recordar, por último, que la Protectora ya viene trabajando desde hace tiempo con éxito en otro proyecto, en este caso de terapia asistida con animales dirigida a menores en riesgo de exclusión social.

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