07 de septiembre de 2019
07.09.2019
Mutxamel

El vallado que dejó tuerto a un perro sigue en la calle

Una semana después únicamente se ha precintado la parte con la que se golpeó el animal, que ha perdido el ojo

06.09.2019 | 20:53
María del Carmen Picazo con Luna ayer y junto al vallado que sigue amontonado en la calle.

Las vallas contra las que se accidentó una perrita de raza Yorkshire el pasado lunes llevan una semana amontonadas en la calle Monóver de Mutxamel. El animal ha quedado ciego del ojo izquierdo después del impacto que recibió contra una de las partes puntiagudas del vallado que ha quedado amontonado en la calle desde el pasado viernes 30 de agosto.

Forman parte del cerramiento sobrante de una carpa instalada el pasado viernes 30 de agosto en la calle y que se han dejado en el suelo.

La dueña del animal, María del Carmen Picazo lamenta que «la imprudencia y la dejadez de unos han dejado ciega a mi perra y nadie a mostrado un mínimo de comprensión». Explica que acudió nada más ocurrir el accidente y mientras su mascota estaba sedada en el veterinario a la Policía Local de Mutxamel para alertar de lo ocurrido y advertir de que las vallas estaban amontonadas en el suelo sin protección y que no le dieron solución «me indican que al tratarse de un animal no procede ninguna actuación inmediata para quitar las vallas que han generado el accidente». La propietaria añade que «esta vez ha sido mi perra, pero podría ser un niño el que se lastime con esas vallas en la calle que no hacen nada».

Lo único que ha conseguido es que se ponga un precinto de la Policía Local en la parte puntiaguda del vallado, pero ni se retiran si no coloca un armazón protector como advierte, estaban las vallas sobrantes que había junto a la Policía Local.

La dueña de Luna, de siete años, está muy afectada porque desde el accidente su mascota no se comporta igual y está más decaída. El martes pasó por el quirófano para retirarle el cristalino dañado por el golpe.

La mujer está dispuesta a que lo que ha ocurrido no quede impune y asegura que su intención es denunciar lo ocurrido y «la dejadez» de tenerlas ya una semana tiradas en la calle.

Desde el Ayuntamiento de Mutxamel, el concejal de Mantenimiento, Rafa Pastor, exculpa al consistorio y explica que «son vallas de la barraca de la comparsa Maseros. No son municipales ni dependen de Mantenimiento».

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