11 de junio de 2018
11.06.2018
Sant Joan d'Alacant

El colegio Cristo de la Paz de Sant Joan d'Alacant pide una solución para su valla podrida

Un barrote oxidado del perímetro que rodea el colegio cae sobre la acera - El Ayuntamiento no incluye esta obra en el próximo Plan Edificant

10.06.2018 | 22:32

Desde que esta valla rodea el CEIP Cristo de la Paz, el más antiguo de Sant Joan d'Alacant, no han hecho más que caerle críticas por parte del profesorado del colegio. Pero hace unos días, lo que cayó hacia la parte externa del centro fue un barrote de hierro, con su base completamente podrida por el óxido, que rozó a una persona mayor que pasaba en ese momento por la acera. Y ese toque de atención ha servido para que el colegio reclame una solución urgente a un problema que puede ocasionar consecuencias mucho peores.

En el año 2000 se coloca una nueva valla, muy utilizada en esa época, que venía acompañada de un premio de diseño. Barrotes cilíndricos, de hierro que no rompían con la estética de colegio con más de 75 años. El problema vino al descubrir que las barras estaban huecas y descubiertas en la parte superior. Los días de lluvia, el cilindro se llenaba de agua, por lo que se tomó la decisión de rellenarlos de hormigón.

Los barrotes se colmataron en todo el perímetro, excepto en una zona donde funcionó un kiosco de prensa durante muchos años. Allí, no se pudo reforzar la valla. Cuando el kiosco desapareció, los barrotes comenzaron a pudrirse. Primero se partió alguno de ellos y ahora, con un ligero empujón de un niño del colegio, de los que salen cada día al patio, una barra se ha venido abajo. El incidente ha sido el detonante para que el centro educativo pida una solución definitiva al problema. Tras la supervisión de la Policía Local y de los servicios técnicos municipales, el arreglo inicial del barrote caído fue volver a sujetarlo en la misma zona con una base de cemento. Una bridas y un listón de madera completa la operación.

El colegio lleva años reclamando que se cambie esta valla, que por otra parte, no aporta ninguna privacidad al centro y tanta accesibilidad hace que algunos alumnos sean permanentemente controlados por sus familiares.

La directora del centro, Pilar Grande confía en que llegue pronto una solución, aunque de momento, en el próximo Plan Edificant no se ha incluido esta actuación. «Si sobra remanente de las otras obras que están solicitadas, vamos a procurar que se destine a la valla». Mientras, los barrotes del Cristo seguirán podridos.

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