El Campello sigue a la vanguardia del turismo de mascotas. Si fue el primer municipio en habilitar una playa para el baño de perros, ahora contará con una segunda zona, en esta ocasión más alejada y tranquila. El pleno municipal aprobó el pasado jueves sin votos en contra acondicionar una parte de la cala del Barranc d'Aigües, en la zona norte de El Campello, junto a la playa nudista de Llomes de Reixes, como área permitida para el baño de animales. La propuesta del tripartito formado por Compromís, Partido del Campello y Demòcrates fue apoyada por PP, PSOE y EU, mientras que Ciudadanos se abstuvo.

Tal y como ya adelantó este medio, la medida salió adelante sin problemas, aunque desde PP y Ciudadanos lamentaron que por su ubicación, muy alejada de comercios y restaurantes, creen que no repercutirá económicamente en el entorno, no como la de la Punta del Riu Sec, emplazada entre los dos arenales más importantes del municipio y estandartes de su oferta turística, Muchavista y Carrerlamar.

La apertura de esta nueva zona de baño canina saldrá en breve a exposición pública, ya que se trata de una modificación de la ordenanza de playas de El Campello. Tras este periodo de alegaciones se convertirá en la segunda cala donde se permite el baño de mascotas en el municipio, para lo que se señalizará la zona acotada para los animales, ya que no estará permitido en toda la playa sino en un tramo, según explicó la edil de Playas y Turismo, Cynthia Alavés.

Esta cala está situado junto al paraje natural protegido de la Lloma de Reixes, que está coronado por la torre almohade del Barranc d'Aigües y que a sus pies está situada la cala Lomes de Reixes, para el baño nudista. A continuación de esta se ubica la nueva cala canina, en una zona apartada donde únicamente hay viviendas unifamiliares.

Se trata de una playa natural, protegida por un pequeño acantilado y prácticamente virgen, de cantos rodados y grava, que ofrece una imagen bucólica de la costa. Muy distinta de la pionera cala Punta del Riu Sec, junto a varias urbanizaciones de pisos donde hay miles de residentes. Precisamente por ello no se cree que vaya a generar problemas graves con los vecinos, aunque es muy posible que sus visitantes sean muchos menos que la del río Seco, al estar también más apartada y con acceso más complejo.

Hay que recordar que la primera playa can, al margen del gran éxito de visitantes que ha logrado y haberse convertido de ejemplo a seguir por otros municipios costeros, también generó un gran rechazo por parte de los residentes, que han venido denunciando problemas de seguridad y de salubridad por la presencia de decenas de perros, que en los fines de semana de julio y agosto incluso se han llegado a contar por varios centenares. Fue impulsada por el PP en 2013, convirtiéndose en la primera cala canina de la Comunidad, pero siempre ha contado con el respaldo del resto de la Corporación.